El viernes pasado, con motivo de la celebración de los
198 años del Ministerio de la Defensa, Gustavo Rangel
Briceño, máxima autoridad de este despacho, calificó
de cobardes a los oficiales a quienes se les denomina "institucionales"
por negarse a convertir a la Fuerza Armada Nacional en un
ente político partidista.
Es importante señalar que este insulto, evidencia la
descomposición que existe en los componentes de la FAN,
lo que se expresa en las crecientes solicitudes de baja de
muchos oficiales. Estrategia equivocada a mi juicio, pero
comprensible desde todo punto de vista. Más triste que
el discurso del ministro fue la felicitación del jefe
del régimen, quien aupó la brillante idea de correr
de la FAN a todo el que no piense como él.
La amenaza de Rangel refleja la desintegración social,
donde la "autoridad" del mando burocrático queda en entredicho.
Es decir, ha quedado de manifiesto que no todo está controlado
por el régimen. Este hecho es sólo una muestra más,
pues el atropello también debemos buscarlo fuera de los
cuarteles donde las descalificaciones forman parte del plan
político ideológico, que Chávez adelanta desde
el pasado 2 de diciembre.
El desconocimiento a la voluntad popular se expresa en esta
arremetida con el objeto de aprobar la "reforma", cueste lo
que cueste. Es por este motivo que se ha reimpulsado la imposición
del "socialismo", cuando éste ya ha sido rechazado por
la gran mayoría de la población. Por otra parte,
de manera más perversa, la Ley de Educación y su
macabro reglamento, continúan en marcha en contra de
la voluntad de padres, representantes, maestros y ciudadanía
en general.
Finalmente, se aprueba la creación de la Policía
Nacional, que además de sustituir a la Policía Metropolitana
y buena parte de las funciones de la Guardia Nacional, debe
ser "subversiva y revolucionaria", según lo dicho por
la máxima autoridad ministerial en materia policial.
Esto significa que si el instrumento ideológico falla,
tendremos los milicianos como policías comunales.
La ofensa mayúscula fue contra la Fuerza Armada, pero
también contra la población venezolana que hoy presencia
cómo avanzamos, pero hacia un abismo, pues debemos decir
que es justo hacia allá para donde nos lleva el régimen.
Alvarenga4000@yahoo.com