Bruselas.- El primer museo de la patata
frita, "Frietmuseum", abrirá las puertas al público
el uno de mayo en Brujas (noroeste de Bélgica), en honor
a una de los platos preferidos por los belgas, que defienden
que la preparación crujiente de los tubérculos tuvo
origen en su país.
Se trata de una iniciativa de Eddy Van Belle y su hijo Cédric,
que en 2004 crearon en la misma ciudad el museo del chocolate
"Choco Story". Los dos querían levantar una exhibición
única sobre algún producto típico belga y,
dado que ya existían varias sobre la cerveza, optaron
por otro orgullo nacional: la patata frita, el "friet", en
neerlandés, o "frite", en francés.
Aunque en inglés las denominan francesas (French fries),
todo belga jura que se trata de un invento nacional, por eso
"no sólo es normal, sino también absolutamente necesario
que el primer museo sobre la patata frita se abra en Bélgica",
explican padre e hijo en un comunicado.
Además de esculturas de cucuruchos de patatas fritas,
típicos de los "frietkot" -unas freidurías que se
encuentran por todo el país y que venden patatas y preparaciones
con carne fritas-, el museo dará información sobre
la historia de la patata en general, de la frita y de algunas
salsas que la suelen acompañar.
En el museo se expondrán figuras de arte primitivas
de Perú -donde se empezó a usar la patata-, se mostrará
la aparición de la patata frita en los tebeos y en el
arte y se exhibirán cuchillos para pelar y cortar patatas
y freidoras. Los visitantes también tendrán la oportunidad
de probar la exquisitez en un puesto tradicional en el sótano
del museo.
Con ocasión de la apertura del "Frietmuseum", los Van
Belle fundarán también el Potato Development Fund,
que ofrecerá ayuda a diferentes proyectos en países
en desarrollo, al ejemplo del Cocoa Development Fund, que
se originó gracias a su museo de chocolate, indicó
Efe.