CARACAS, lunes 28 de abril, 2008 | Actualizado hace
GRATEROLACHO- HUMORISTA
Estas son historias que uno no sabe dónde comenzaron
ni menos donde van a terminar, pero una de las cosas que siempre
nos une a Simón y a mí fue la forma cómo llegamos
a conquistar Caracas viniendo ambos de pueblos llaneros, cosa
que se estrechó más, cuando me tocó producir
un programa para Joselo y Simón en el pueblo natal de
Barbacoas y cuando fuimos a la Casa de la Cultura, entre algunos
papeles llegué al descubrimiento de que su viejo, Juan
Bautista Díaz, había sido Registrador Subalterno
del Distrito, cargo que ejerció Manuel Ramón Graterol,
mi papá, en Turén. Ese mismo día, en plena
grabación llegamos al caserón de los Díaz
y, desde la fachada, inventamos algo que no estaba en el libreto:
Simón se paró solemnemente y dijo estas palabras:
"Ustedes saben que en todo sitio donde nacen personajes ilustres,
ponen un letrero, ésta no podía ser la excepción"
y señaló una frase que decía: "Levántate
Jóvito".
Tiempos de Radio Rumbos en El Silencio, yo era el libretista
de "Media Hora con Joselo y Simón" a las seis de la tarde,
donde además del famoso dúo trabajaban Virgilio
Galindo y Margot Pareja. Después del programa, frecuentemente,
salíamos los tres a cenar y esa noche nos dice Simón:
"Espérenme en La Mansión" que tengo un compromiso".
Y Joselo y yo nos instalamos en una mesa, a la cual se presentó
Simón con una dama de las que llamamos "campurusas" y,
por supuesto, le sirvieron lo que estábamos tomando:
whisky menor de edad, hasta que vino el momento de pedir la
comida. Joselo dice: A mi me traes una ensalada César,
cuando se me acerca, le digo: "Yo quiero otra César".
Fue cuando la dama dijo:
-A mi, un coctel de camarones, señor César.
Desde ese momento y por el resto de los días, el hombre
se quedó con ese nombre.
Corrían los días de "La República del Este"
y estábamos en el Camilo, cuando Reinaldo Espinoza Hernández
contó sobre su último viaje al Llano: "Allá
en El Samán, los llaneros se llevaron hasta un caney
a un caballo ya pondrón y, entre todos, lo bañaron
con cerveza y. como un ritual, lo echaron hacia la sabana
porque ya había dado todo lo que tuvo que dar. El caballo
corría y volvía relinchando al caney donde los llaneros
se quedaron bebiendo y cantando". Eso fue todo.
Las Oficinas de Createrol Publicidad quedaban a una cuadra
del canal 8 donde Simón hacía su programa "Contesta
por Tío Simón". Yo llegaba siempre temprano y ese
día se presentó mi amigo a golpe de ocho de la mañana,
con el cuatro bajo el brazo y me dijo: "Manuel: Me levanté
a las cuatro, soñando con la historia del caballo que
echó Reinaldo y escucha lo que compuse". Yo me quedé
celebrando el mensaje de aquel "Caballo viejo" y no olvidaré
este diálogo:
-Ahora vamos a pulir la letra.
-¿Qué le vas a pulir? ¡Eso no tiene desperdicio!
-Pero es que la gente no va a entender lo que quiere decir
"embarbascao"
-¡Si no sabe, que lo averigüe!
Los tres establecimos una amistad que aún conservamos
y prueba de nuestra unión es que nos asociamos en uno
de esos sueños que se quedan sin realizar: instalar el
primer canal de televisión en Acarigua a través
de la Corporación Comunicacional Electrónica (CORCEL)
donde podían correr libremente El Caballo viejo de Simón
y El Caballo de mis Coplas. Corría el gobierno de Ramón
J. Velásquez y la petición de "Corcel TV" la hicimos
como en Octubre pero a finales de Noviembre nada que el Presidente
Velásquez firmaba el fulano permiso. En esa angustia,
nos agarró Diciembre y el día 28 llamamos a Simón
y nos dijeron que estaba en San Sebastián. Serían
como las once cuando le hicimos una chuleta al chofer de Casal,
y lo llamó así:
-Aló… el señor Simón Díaz…
-Sí… soy yo--- ¿Quién habla?
-Señor Simón… habla el Capitán Bonilla, asistente
del Ministro Santander
-Ajá… ¿Qué pasa?
-El Ministro le manda a decir que el Presidente Velásquez
ya firmó el permiso para la televisora de Acarigua.
-Muchas gracias… ¡caracha negro!
Como a las cuatro de la tarde, ansiosos de saber los resultados
de la llamada meridiana, llamamos a Simón, quien
estaba zarataco y me dijo:
-Ustedes son un par de bolsas… ¿saben quién
me llamó?
-Sí… te llamó el Capitán Bonilla porque hoy
es Día de los Inocentes.
Lo que me dijo de vuelta, no puedo escribirlo en este relato,
pero el día 30, muy temprano, me llama Simón:
-¿Tú vas a ir al brindis en Miraflores?
-Claro… a mi me llegó el telegrama.
-Entonces te paso buscando a las once y media.
Ya en la camioneta, Simón me confesó:
-Manuel, no he tenido el valor de decirle a Betty que me
hicieron caer por inocente porque, después de celebrarlo
con champaña ¿qué va a pensar ella de ustedes?
Esa misma tarde, en esa reunión, el Presidente Velásquez
se acercó a Simón cuando éste le improvisaba
unos versos a Irene Sáez para darle la buena noticia.
Una amistad de más de medio siglo que he disfrutado
a plenitud y que desde este centenario diario le reconozco
hoy todas las virtudes de un hombre irrepetible "porque después
de esta vida no hay otra oportunidad".
07:41 AM. Nacional y Política. El Gobierno de Venezuela entregará el miércoles al Consejo de Seguridad de la Organización de naciones Unidas (ONU) su respuesta a la queja presentada recientemente por Colombia, que aseguraba haber recibido "amenazas" por parte de su país vecino.
Efrain Ruiz
Beisbol 13
Nueva York .- Es factible que Keizo Konishi y Max Nichols se hayan conocido (...)
Ileana Magual Mandé
Energía de la buena
Hoy cierro esta serie dedicada a este magnífico taller, con el tema de la (...)
Ernesto Linzalata
42 kilómetros
Ayer un grupo pequeño de corredores salimos a hacer 35K, en parte de la ruta (...)
Antonio Castillo
El Leonático
La semana no se antojaba nada halagadora luego de dos derrotas al hilo frente a (...)
Mayte Navarro
Entre grandes cacaos
Una vez más estuve en el Club Pomar, en esta ocasión para saborear una cena que (...)
Mariángela Lando
Fanáticos del cable
Que a nadie le quede la menor duda: El Jefe tiene toda la culpa. El es el único (...)
Andrés Correa
Latiendo en la cueva
"y nunca le cobró (&) Las malas compañías son las mejores" Una canción para la (...)
Víctor David Melo Zurita
Mordida de tiburón
Las Águilas del Zulia experimentaron una espectacular feria de La Chinita& (...)
Angela Harbauer
Arqueología gastronómica
El té de tilo es sedante. Sí, al igual que la hierba llamada pasiflora o (...)
Magdalena Calvo de Sosnowshy
Familia y Flores de Bach
No dejes apagar el entusiasmo, virtud tan valiosa como necesaria; trabaja, (...)