Multitudes protestaron en Haití, Egipto, Filipinas,
Malasia, Indonesia y otros países por hambre. En Haití
las manifestaciones llevaron a 6 muertes, y renunció
el Primer Ministro. El presidente del Banco Mundial, Zoellick,
advirtió que 33 países están en riesgo de explosión
social porque los aumentos han dejado a amplios sectores "sin
margen de supervivencia". En Nigeria las familias gastan 73%
de su presupuesto en alimentos, en Vietnam 65%, en Indonesia
50%.
Los precios de los alimentos se duplicaron en los últimos
3 años, y subieron un 48% desde fines del 2006. El trigo
subió un 120% en el último año, alcanzando
su precio más alto en 28 años. El maíz duplicó
su precio en los últimos 2 años.
Los ministros de Economía del mundo reunidos en la Asamblea
del Banco Mundial y el FMI, consideraron que es una amenaza
mayor a la estabilidad política y económica, que
incluso los actuales tumultos en los mercados de capitales.
¿Por qué un mundo que tecnológicamente está
en condiciones de producir alimentos para mucho más que
su población actual, está generando esta gravísima
situación?
Los análisis de los organismos internacionales coinciden.
Hay un aumento de costos por el aumento del petróleo,
un aumento de la demanda de proteínas de China e India,
también el cambio climático que ha afectado duramente
a productores como Australia. A todo ello se suma según
análisis como los del Banco Mundial, y otros, el impacto
de las políticas que tienden a reemplazar tierra usada
para producir alimentos por biofuel, y los subsidios
al biofuel. El relator especial de la ONU, Ziegler,
las llama "un crimen contra la humanidad". Dice que se están
quemando cientos de millones de toneladas de maíz, cereales,
arroz, y otros productos para producir biocombustibles. Graziano,
director Regional de la FAO, resalta el papel de la especulación.
Las consecuencias son muy severas. Según el Financial
Times los alimentos subieron un 20% en las últimas
3 semanas. El arroz, alimento del 50% del género humano,
un 43% respecto a enero. Los mayores exportadores están
restringiendo ventas para asegurar el consumo interno, y Filipinas
el mayor comprador no ha podido adquirir lo que necesita.
Diversos países latinoamericanos pueden ser muy afectados.
Se estima que la región produce alimentos para 3 veces
su población actual pero que la desnutrición crónica
infantil es el 16%. Las distorsiones pueden ser aun mucho
mayores.
Se impone actuar en todos los aspectos, entre ellos se espera
que los países ricos cumplan con sus compromisos de ayuda
al fortalecimiento de las capacidades agrícolas nacionales,
apoyen el Programa Mundial de Alimentos que está reclamando
fondos imprescindibles, y según plantea un editorial
del New York Times "sus políticas de energía
crearon el problema. Ahora estos países deberían
ayudar a resolverlo".
La más reciente obra del autor, preparada con el
Nobel Amartya Sen, "Primero la Gente" (Planeta/Deusto 2008).
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