MARIANELA RODRÍGUEZ
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Valencia.- La centralización del Instituto Puerto Autónomo de Puerto Cabello (Ipapc) que se inició a mediados de 2007 continúa generando enfrentamientos en el estado Carabobo. Por un lado, el gobernador Luis Acosta Carlez y los alcaldes de Puerto Cabello y de Morón se enfrentan a algunos concejales y, por el otro, los sindicatos de trabajadores portuarios exigen que les sea entregada la administración de las instalaciones.
En mayo del año pasado, el mandatario regional anunció la transferencia de competencias del Ipapc al Gobierno nacional. En ese momento dijo que el cambio se realizaría mediante un proceso que se iniciaría el 15 de junio y que se prolongaría hasta agosto de ese año. Sin embargo, hasta la presente fecha la medida no se ha materializado.
La medida, según explicó Acosta en su momento, busca reforzar la política de seguridad y soberanía nacional.
La concejal del Cabildo de Puerto Cabello, María Lugo, por su parte, afirmó que el cambio de la administración incidirá negativamente en los proyectos de inversión que los gobiernos municipal y regional tienen previstos para toda la zona; y acusó al gobernador de cumplirle un capricho al primer mandatario.
"No es posible que Acosta Carlez y Osmel Ramos apoyen la centralización del puerto sólo por obedecer lo que dice Chávez. Pareciera que no les importa el futuro de los trabajadores del Ipapc y los beneficios que el puerto genera para la región", remató la edil.
Entretanto, voceros del sindicato de operadores de izamiento "Felipe Robles" anunciaron que solicitarán al Ejecutivo nacional que el puerto se convierta en una empresa de producción social, pues aseguran que ni la centralización ni la descentralización los benefició.
"La descentralización no ha dado buenos frutos para la masa trabajadora, y ni hablar de la centralización. Entonces, es obvio que el poder debe estar en manos de la masa laboral", afirmó Ramón Vásquez, representante del sindicato a la prensa local.