|
compartir
|
Papa reza para curar las heridas en la Iglesia católica de EEUU

Miles de personas aclamaron al Pontífice en calles de Manhattan

Benedicto XVI saluda a los fieles congregados frente a la catedral de San Patricio, en la Quinta Avenida de Nueva York, rodeado de cardenales y obispos (AFP)
NOELIA SASTRE |  DIARIO
domingo 20 de abril de 2008  12:00 AM

NOELIA SASTRE

ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL

Nueva York, EEUU.- Vestido de blanco tras los cristales blindados del resplandeciente papamóvil blanco, Benedicto XVI recorrió ayer la Quinta Avenida de Manhattan, desde la calle 51 hasta la 73, saludando a los fieles que llevaban horas esperando su llegada. Un baño de multitudes en el corazón de Nueva York al que las fuertes medidas de seguridad restaron emoción y espontaneidad.

"Nos están dando órdenes contradictorias", se quejaba una mujer apostada frente a la catedral de San Patricio desde las 6:00 am. Y es que en esta era post 11S, la visita del Papa a Nueva York ha movilizado al Departamento de Policía, al Servicio Secreto y al FBI, que ayer no dejaron ni un solo milímetro de calle sin cubrir, con agentes uniformados y de civil cada dos pasos y francotiradores apostados en los rascacielos.

La Quinta Avenida estaba sellada: nadie podía entrar o salir de las tiendas ni de las viviendas hasta que pasara el Papa. El desfile de carros oficiales comenzó a la 1:30 pm, presidido por el papamóvil desde el que Benedicto XVI sonreía a la multitud. Tras él, otros 13 automóviles, furgonetas y ambulancias.

"Vivo en California y he venido a pedirle la bendición para mi familia. Estoy muy emocionada viendo a tanta gente", decía Evelia Carlos, mexicana de Zacatecas, conforme con las medidas de seguridad porque "deben mantener el orden". A su lado, César Campo y Marta Díaz, colombianos de Santa Marta, no quisieron perderse esta "oportunidad histórica". Además, Benedicto XVI les ha conquistado. "Tiene tanto carisma como Juan Pablo II", dijo ella.

Ajenos al desfile, los turistas descansaban en el jardín de esculturas del MoMA, junto a la Quinta Avenida, mientras un taxista tibetano, reflejo de la diversidad cultural y religiosa de Nueva York, apuntaba: "Yo respeto todas las religiones. Creo que es mejor rezar que pelear".

Horas antes de su paseo, el Pontífice celebró la primera misa de un papa en la catedral de San Patricio, el gran templo del Catolicismo estadounidense. Allí, Benedicto XVI hizo una llamado a la unidad, a una "nueva primavera" en la Iglesia norteamericana, herida por los casos de abusos sexuales de sacerdotes a menores. "Me uno a sus rezos para que éste sea un momento de purificación para las comunidades religiosas. Un momento para cicatrizar las heridas", dijo frente a 3.000 curas y seminaristas.

Pero su homilía de 22 minutos fue sobre todo una celebración de fe en una catedral repleta de curas, monjas, obispos, cardenales y políticos -entre ellos el actual alcalde Michael Bloomberg y su predecesor, Rudolph Giuliani-, y un llamamiento a la conciliación dentro de la Iglesia.

|
compartir
|
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
Síguenos desde:
clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
clasificados.eluniversal.com Estampas