París. Los países agrícolas deberán modificar sus políticas, con urgencia, para evitar una explosión social mundial y un colapso ambiental. Esta advertencia la realiza la Unesco, agencia de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura, en un informe presentado ayer y divulgado por AFP.
"La agricultura moderna deberá cambiar radicalmente para servir mejor a los pobres, dado que el mundo debe sobrellevar la creciente población y el cambio climático, al mismo tiempo que evita una explosión social y un desastre ambiental", indicó el informe elaborado por 400 representantes ambientales, gubernamentales y de la sociedad civil.
Los expertos consideraron que "mantener las tendencias actuales en producción y distribución agrícola agotaría los recursos y pondría en peligro el futuro".
"Hay que producir más, pero de manera diferente" para responder a las necesidades alimentarias y a los desafíos en salud, ecología y funciones sociales y agrícolas, resumió el equipo de directivos de la Unesco.