ANA MARÍA HERNÁNDEZ G.
EL UNIVERSAL
Cuatro movimientos para violín y orquesta de Juan Carlos Núñez es la obra que estrenará mañana Alexis Cárdenas junto a la Orquesta Sinfónica de Venezuela (OSV).
El autor explica que "esta obra decide colocar al solista como sujeto concertante casi tanto como en los tiempos de Farinelli o Nicolo Paganini, eliminando el culebrón del discurso formal y creyendo más que una gran técnica de violín siempre logrará lo que nos negaron los falsos compositores".
En esta afirmación, Núñez revela lo que es su estética musical: una música desprovista del academicismo. "No es un concierto para violín, porque eso sería coquetear con el convencionalismo académico, a mi juicio, el mayor cáncer que sufren los públicos actuales del mundo".
Núñez es autor de obras como la Tocatta Sinfónica N° 1, el Tango Cortázar, la ópera Chúo Gil con textos de Arturo Uslar Pietri, y La Musa de los Trópicos.
"Si me preguntaran el aporte que creo haber dado a la composición en Venezuela, diría que es la mixtura entre una técnica obtenida de la historia occidental de la música y de muchos aspectos de la cultura pop como el arte de las masas. Es decir, que tanto la música ancesteral, folclórica, el jazz y la popular, obviamente, forman un contexto que me definen como compositor", agrega.
Esta obra la comisionó la OSV para dar continuidad al programa de estreno de obras de compositores venezolanos. Para Alejandro Ramírez, presidente de la OSV, "Núñez es el más importante compositor vivo de Venezuela"; y agrega que desde la comisión de la obra hasta su estreno pasaron seis meses.
La obra está dedicada a Alexis Cárdenas, con lo cual se explora la versatilidad del intérprete, su "personalidad multifacética -añade Núñez-, joven conocido por su destreza para interpretar tanto a Paganini como a Paquito D'Rivera".