Alfredo Yánez M. // Manager o miss beisbol
Hay cosas que sorprenden sobre manera. La idea de Edwin Zerpa,
presidente de la Federación Venezolana de Beisbol, de
elegir al manager de la representación venezolana que
participará en la segunda edición del Clásico
Mundial que se realiza por iniciativa y organización
de Major League Baseball, por votación popular es cuando
menos, irracional.
Puede parecer paradójico que en un país donde se
critica con insistencia la designación a dedo de las
autoridades, se proponga un método democrático para
escoger a alguien que debe asumir el mando por ascendencia
con el grupo, por autoridad, por conocimiento, por eso que
llaman los que saben: consenso, para que una vez asumido el
reto, pueda armar la esencia de ese juego: el equipo.
Una vez más se evidencia este mundo al revés en
el que nos tocó vivir.
El manager no es el más querido. Tampoco el más
popular, ni siquiera es quien mejor se desempeña (o desempeñó)
en el terreno de juego. Es un personaje que conoce de estrategia,
y no sólo de la que se aplica dentro de las rayas de
cal. Es un hombre que genera respeto y que cuenta con la confianza
y el respaldo de sus jugadores; más en el caso del Clásico
Mundial, en el que participan -porque es idea de MLB- jugadores
de grandes ligas.
Zerpa, en vez de desarrollar una política de masificación
y difusión real del beisbol venezolano en todas sus categorías,
en vez de armar, con la gracia y el empeño de los jugadores
-y no de autoridades de medio pelo- selecciones capaces de
refrendar la gloria de este deporte en el país y fuera
de él, se quiere asir de un evento que sólo, y perdonen
la franqueza, se creó para el mercadeo de MLB.
Ese manager de la representación -no de la selección-
de Venezuela, como ocurrió en 2006, se escogerá
dentro de un comité en el que participen las empresas
que están vinculadas al proyecto de expansión del
negocio del beisbol, a fin de cuentas se trata de un evento
que en nada, o en poco, participa la Federación Internacional
de la disciplina.
Se imaginan a un manager, elegido en las urnas, que no cuente
con el respaldo de Johan Santana, de Miguel Cabrera, de Víctor
Martínez, de Magglio Ordóñez, de Carlos Zambrano,
de Bob Abreu… Dura tarea.
Que el tema tiene trascendencia nacional, es cierto. Sobre
todo porque Venezuela tiene una representación importante
en el beisbol de grandes ligas y la afición local es
fiel seguidora de las actuaciones de esa legión de peloteros.
Sin embargo, en ninguna parte del mundo, y en ningún
deporte, los técnicos son elegidos por la tribuna, aun
cuando ésta, a veces, tiene la capacidad de expulsarlos.
Los nombres están ahí. Luis Sojo, por la revancha.
Luis Aparicio, por la jerarquía. David Concepción,
por el sentimiento. Todos con credenciales, además de
muchos que trabajan en las organizaciones del beisbol estadounidense,
pero su elección no será a través de papeletas
como si se tratara de una miss.
El señor Zerpa y los otros miembros del Comité
autodesignado, deben pensar y no soltar ideas sin sentido
para que esa elección del manager no se convierta en
un fracaso como la Liga Bolivariana de Beisbol.
ayanezm@gmail.com
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