Buenos Aires.- La tregua entre el Gobierno argentino y el sector agrario tras una extensa huelga se quebró cuando, inconformes con las ofertas oficiales, las cuatro entidades retomaron la protesta con cortes de rutas que amenazan con desabastecer el país.
Así quedó reactivada la huelga contra un alza de impuestos a las exportaciones de granos que comenzó el 13 de marzo, y que parecía extinguirse luego de que el Gobierno moderara su discurso contra el sector y convocara al diálogo para intentar frenar la peor protesta en años en Argentina, informó Reuters.
"Ante la falta de respuesta al reclamo de los productores agropecuarios han decidido continuar con las medidas de protesta", dijeron las entidades en un comunicado conjunto.
Agregaron que mañana asistirán al encuentro que programaron con el Gobierno y que el miércoles volverán a reunirse entre ellos para analizar la situación.
Los líderes de las entidades agropecuarias se habían reunido con el jefe de gabinete, Alberto Fernández, para escuchar la propuesta del Gobierno, pero se fueron decepcionados.
En la madrugada del domingo, Fernández dio una conferencia de prensa y se esforzó por mostrar una amplia sonrisa; aunque anunció una serie de medidas que el Gobierno pretende impulsar, pero no ofreció suspender el alza en los impuestos a la exportación de granos.
Eduardo Buzzi, líder de Federaciones Agrarias, fue el primero en anunciar que el grupo que lidera volvía a la huelga.
En algunos supermercados de la capital se ponían cupos a la compra de lácteos.
Los productos agroindustriales representan 61% de las exportaciones del país, que fueron de $55.000 millones en 2007.
La protesta del campo ha recibido muestras de respaldo por parte de sectores de la población de Buenos Aires.