BEATRIZ CRUZ SALAZAR
EL UNIVERSAL
Las cifras emanadas por la directiva de la Maternidad Concepción
Palacios señalan que 21 niños mueren en este centro
asistencial por cada mil nacimientos. De este número,
se calcula que 14% de los fallecimientos están relacionados
con la prematuridad del bebé, según informó
Luis Medina, jefe del Servicio Neonatal de la Sala de Partos.
Son las condiciones sociales en las que se desenvuelven las
mujeres las que afectan directamente al incremento de esta
cifra en Venezuela, pues como explica Medina, la mayoría
de los bebés prematuros nacen de madres adolescentes,
quienes sufren de desnutrición y además no cuentan
con el control prenatal adecuado.
"Al no existir control el médico no sabe en qué
condiciones viene el bebé, igual se le atiende en obstetricia,
pero eso incrementa el riesgo del que pequeño se complique
al no saber si presenta alguna patología", señala
Medina, quien agrega que 30% de las madres no tienen un embarazo
controlado.
Los problemas respiratorios, asfixias perinatales e infecciones
constituyen otras causas de muerte comunes en los neonatos.
Medina resalta que con frecuencia deben atender estos casos,
ya que son referidos por su gravedad de otros centros asistenciales.
75% de los embarazos que atienden en la Concepción Palacios
son de alto riesgo.
"La calidad de la atención obstétrica es buena,
pero se complica cuando van a neonatología, porque es
un área que no ha crecido y se ha quedado al margen de
otros servicios", resalta el jefe de este área.
Sin explicación
Para el coordinador de la Sección de Diagnóstico
Prenatal de la Unidad de Medicina Materno Fetal, Julio Brito,
la muerte del bebé que sufría de cardiopatía
congénita no se debió precisamente a esa condición.
Brito explicó que la madre del niño acudió
a trece consultas prenatales (cuando lo acostumbrado son cinco)
y además recibió atención de tres especialistas
diferentes que dieron el mismo diagnóstico: canal auriculoventricular
completo.
"Esta es una cardiología fetal poco común, sólo
15% de los pacientes la presenta, pero los que la sufren no
están condenados a la muerte. De hecho, no es hasta un
año después de nacidos que estos niños empiezan
a presentar complicaciones", explica el galeno, quien agregó
que no se explica una muerte tan repentina en un caso que
había sido tan controlado.
Diagnóstico reservado
En la Clínica Herrera Lynch de San Bernardino permanecen
tres neonatos que fueron referidos de la Maternidad el día
miércoles. De acuerdo con el doctor Heimard Weibezahn,
director del centro asistencial, solo una de las pacientes
dio a luz en este recinto, mientras que los otros bebés
fueron recibidos directamente en terapia intensiva por ser
prematuros, y además uno de ellos presentó una infección.
"A la madre que recibimos se le tuvo que hacer una cesárea
de emergencia. El bebé nació con una malformación
neurológica, así que su estado es crítico.
Se trataba de un embarazo mal controlado", explicó el
especialista.
Por los momentos ninguno de los infantes ha salido de peligro.
Mientras tanto, los representantes de la clínica aseguraron
que existe un compromiso de la Alcaldía Mayor de responder
económicamente; pero hasta el momento no han recibido
dinero alguno. "La clínica siempre ha colaborado con
la Maternidad. Ellos nos pidieron ayuda y nosotros se la prestamos",
agregó Weibezahn.