Buenos Aires.- Los productores agrícolas de Argentina
levantaron una huelga con bloqueos carreteros que ayer cumplió
16 días como gesto hacia el Gobierno, que los llamó
a dialogar, aunque se mantendrán en estado de alerta
a la vera de las rutas.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner había
exhortado a los huelguistas a levantar el paro contra los
aumentos de impuestos a las exportaciones de granos, y abrir
las puertas a una negociación, informó AFP.
Los máximos dirigentes agropecuarios anunciaron el levantamiento
de la huelga "con el convencimiento que se debe retomar el
diálogo" y para "facilitar una reunión con el gobierno
nacional, luego de la cual se evaluarán sus resultados
que serán sometidos a consultas a las bases de todo el
país".
Las cuatro entidades -que representan pequeños, medianos
y grandes productores- debían ser recibidas ayer en Casa
Rosada (sede del gobierno) para avanzar en las negociaciones,
indicó una fuente oficial.
Motivos de peso
Los agricultores se rebelaron contra un incremento tributario
a las ventas externas de soya, principal producto de exportación
del país, cuya alícuota fue elevada de 35% a 44%,
lo que fue considerado confiscatorio por los huelguistas.
Mientras tanto, los alimentos en los anaqueles de supermercados
y almacenes escasean en todo el país y los embarques
de las exportaciones de granos están paralizados a raíz
de las decenas de bloqueos de carreteras.
El Mercado Central de Buenos Aires (el mayor comercializador
de frutas y verduras del país), que abastece a 11 millones
de personas y tiene un caudal de 13.000 camiones por mes y
unos 3.000 trabajadores, se encontraba ayer prácticamente
paralizado, informó una fuente de ese organismo.
Los productos primarios y agroindustriales representan 61%
de las ventas externas del país, que fueron de 55.000
millones de dólares en 2007.
Así, un compás de espera quedó de hecho establecido
en el duro conflicto que tuvo esta semana derivaciones políticas
y unió fuerzas de agricultores con opositores liberales
al gobierno de Fernández de Kirchner.
En un estratégico piquete (bloqueo carretero) montado
sobre la ruta 14, la del Mercosur, a través de la cual
se transportan mercancías de Argentina, Uruguay, Paraguay
y Brasil, los huelguistas liberaron el paso a todos los vehículos,
pero anunciaron que pueden retomar el bloqueo y que dependerá
del resultado de las conversaciones con el gobierno.
Néstor Roulet, de la entidad Confederaciones Rurales,
que reúne a unos 100.000 productores, en su mayoría
ganaderos medianos, aclaró que "no habrá fin de
los cortes sin una propuesta de medidas para el campo, porque
no se aceptarán compensaciones, regalitos ni limosnas"
del Gobierno.
La Presidenta había planteado una diferencia en el discurso
oficial frente a la huelga, al afirmar que el gobierno peronista
"no está contra los pequeños productores".
Dos días antes, la mandataria había dicho con dureza
que "estos son los piquetes de la abundancia, de los extorsionadores",
lo que encendió ruidosas protestas de opositores y cacerolazos
de los vecinos.
No obstante, analistas destacaron que los efectos económicos
de la protesta agropecuaria, la más grave que ha surgido
en las últimas décadas, todavía "no se pueden
cuantificar seriamente".