La Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos
(FDA por sus siglas en inglés) denunció que unos
50 estadounidenses han enfermado en 16 estados y nueve en
Canadá, tras comer melones hondureños exportados
por la empresa Agropecuaria Montelíbano, y aunque nadie
murió a causa de la ingestión, 14 personas tuvieron
que ser hospitalizadas la semana pasada. Las autoridades de
Estados Unidos señalan que los melones estaban contaminados
con salmonela, y por esta razón decidieron paralizar
la importación del producto.
El Reino Unido y El Salvador también cancelaron sus
compras de melón al país centroamericano.
En medio de esta situación Venezuela anunció estar
dispuesta a comprar toda la producción de la fruta a
Honduras.
En una nota a su colega hondureño Edmundo Orellana,
el canciller venezolano Nicolás Maduro dijo que "habiéndonos
enterado de la situación, expresamos a su gobierno que
Venezuela está dispuesta a comprar la producción
melonera que no se pudiese colocar en Estados Unidos". La
carta fue divulgada por la cancillería, reseñó
AP.
Ninguna diferencia política
El embajador de Estados Unidos en Tegucigalpa, Charles Ford,
aseguró que el caso no está relacionado al acercamiento
del presidente Manuel Zelaya con su colega venezolano Hugo
Chávez, como lo ha aseverado la prensa local, dijo Reuters.
En cuanto a la intención del Gobierno venezolano de
comprar el melón que rechace Estados Unidos, como parte
del acuerdo petrolero de Zelaya firmado en Tegucigalpa en
enero, Ford reiteró que "este tema no es político".
La paralización de las exportaciones de melón han
comenzado a generar despidos en Honduras. Agropecuaria Montelíbano,
ya despidió 1.800 de sus 5.000 trabajadores.
Se calcula que las cinco empresas que venden el producto
a Estados Unidos podrían despedir a sus 20.000 empleados,
si se mantiene la decisión.
El ministro de Comercio, Fredys Cerrato declaró que
el problema va más allá porque se ha desprestigiado
a los productos agrícolas hondureños. "Honduras
es un exportador tradicional por excelencia de alimentos agrícolas
a Estados Unidos, cuya calidad está ahora en entredicho",
apuntó.
El Gobierno de ese país prepara una ofensiva propagandística
en Estados Unidos para explicar los controles sanitarios y
de calidad que se aplican en el cultivo y envío de melón
a esa nación.
"Lo que pretendemos es recobrar la confianza de los consumidores
norteamericanos", dijo a AP el ministro de Agricultura, Héctor
Hernández.
Ante esta situación, el gerente de Operaciones de Agropecuaria
Montelíbano, Ediberto Rodríguez señaló
que "la medida afecta toda la producción melonera de
Honduras, no sólo a la nuestra, porque nuestro producto
es inocuo, está libre de enfermedades ". Considera que
"la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos
(FDA) causará una hecatombe si persiste en su actitud".
La firma envía 3.000 contenedores anuales de melón
al mercado estadounidense desde hace 30 años, con 30
millones de dólares de ingresos anuales de sus cultivos
en 2.400 hectáreas.