MIRELIS MORALES TOVAR
EL UNIVERSAL
"Lo que ocurrió fue dantesco". Por parte del doctor
Fernando Calderón, presidente de la Sociedad Médica
de la Maternidad Concepción Palacios, no hubo más
palabras para referirse a los hechos sucedidos el miércoles
en la noche en ese centro asistencial, donde a su juicio seis
niños recién nacidos perdieron la vida supuestamente
por falta de atención médica.
La versión que se difundió por televisión
de boca de algunos galenos de esa institución indicaba
que seis niños con problemas neonatales habrían
muerto por déficit de personal especializado y por el
colapso de la capacidad de ese centro asistencial.
"La muerte se produjo por la ausencia de atención oportuna",
confirmó Giussepe Mandolfo, vicepresidente de la Sociedad
de Médicos. "Sólo había un neonatólogo
de guardia para atender 16 nacimientos simultáneos".
"El servicio colapsó al haber un solo médico",
agregó Calderón. "Era imposible que estuviera en
quirófano y en terapia intensiva al mismo tiempo, donde
habían al menos 24 niños. Hizo humanamente lo posible,
pero sólo con buena voluntad no se puede trabajar".
La noticia provocó la indignación del personal
médico y de enfermería, quienes en horas de la mañana
se apostaron a las puertas de la institución para expresar
su reclamos: "Fallecen niños todos los días por
falta de atención adecuada", afirmó Ligia González,
jefe del servicio siete de hospitalización de la Maternidad.
"De cada diez por lo menos nueve tienen complicaciones. La
mayoría de los recién nacidos son pretérminos,
de madres adolescentes y sin la adecuada atención prenatal".
Sin embargo, la directiva de la Maternidad Concepción
Palacios negó la versión dada por el personal médico.
Según explicó Belén Briceño, directora
de ese centro asistencial, cuatro niños murieron antes
de nacer por presentar bajo peso y otro falleció a causa
de una sepsis (infección) 48 horas después de haber
nacido.
"No es cierto que hay seis recién nacidos muertos. Eso
es totalmente falso. Hubo cuatro óbitos fetales, que
son bebés que se mueren en el vientre de la madre, antes
de nacer. Sólo hubo un recién nacido muerto que
tenía 48 horas, que falleció por una sepsis (infección).
Lo otro es que los cuatro niños que murieron en útero
eran prematuros. Uno de los bebés pesaba 700 gramos y
dos 1.100 gramos".
Dicha información la confirmó Luisana Melo, secretaria
de Salud del Distrito Metropolitano, quien aseguró que
los fallecimientos habían sido a causa del bajo peso
y de otras complicaciones como hipertensión. "Hay que
aclarar algo, no fueron niños que nacieron con vida y
posteriormente murieron. Cuatro de los fallecidos fueron óbitos
fetales y el otro bebé fallecido por una sepsis, ya que
la madre tenía una infección de orina que lo infectó
en el momento de su nacimiento", precisó.
Ahora bien, Briceño reconoció que sí existe
un déficit de personal en ese centro asistencial e incluso
aseveró que en efecto, el miércoles sólo había
un neonatólogo de guardia, cuando debería haber
cuatro para atender a los recién nacidos.
No obstante, Iván Paravisini, director médico,
aseguró que desde la mañana del miércoles se
había dado la orden de reducir la atención, como
medida previsiva ante la falta de personal. "Las pacientes
fueron referidas en su correspondiente ambulancia a otro centro
(...) En total, unas 20 personas (...) Es así que entre
el 26 y el 27 sólo se anotaron siete nacimientos, que
podían perfectamente ser atendido por el neonatólogo.
Más 14 niños complicados".
Lo cierto es que los hechos de ayer pusieron el foco de la
opinión pública sobre la Maternidad. Incluso, la
visita del vicepresidente de la República, Ramón
Carrizález, en horas de la mañana avivó los
comentarios sobre la gravedad de lo ocurrido. Sin embargo,
el funcionario aclaró que su presencia en el centro era
mera coincidencia, puesto que tenía la reunión planificada
con anterioridad.
En todo caso, Carrizález informó a su salida de
la Maternidad que el Ejecutivo designó una comisión
permanente para atender las necesidades, solicitudes logísticas
y de personal. Asimismo, afirmó que mandarán a diecisiete
neonatólogos del Seguro Social para atacar el problema.
Sobre ese particular, el ministro de Salud, Jesús Mantilla,
lamentó la muerte de seis recién nacidos. Pero exaltó
los esfuerzos hechos para reducir la mortalidad infantil.
"Lamentamos la pérdida de la vida de estos niños,
pero estamos haciendo un esfuerzo importante y los resultados
son satisfactorios pues hemos logrado reducir la tasa de mortalidad
infantil a 13,9% ".
Entretanto, el Ministerio Público ordenó la apertura
de una investigación. Para este caso fueron designados
las fiscales 101 y la 107 del área metropolitana, Adriana
Gómez y Marián Méndez, quienes coordinarán
las acciones a fin de establecer las responsabilidades penales.
Por lo pronto, las parturientas reciben negativas en la puerta
de admisión para ser atendidas. Sólo les dicen que
murieron seis niños y que deben ir a otro centro. "Aquí
me dijeron que estaban colapsados", comentó Patricia
Colmenares. "Me enteré lo de los niños ahora y no
sé qué hay de cierto".