Buenos Aires.- Productores agropecuarios,
que desde hace más de dos semanas mantienen a Argentina
al borde del desabastecimiento con bloqueos en decenas caminos
contra un alza impositiva, chocaron hoy con choferes de camiones
que intentaban abrirse paso entre las barricadas.
En un intento por enfrentar la peor protesta en el país
en varios años, la presidenta peronista Cristina Fernández
convocó a un acto en apoyo de su decisión de subir
los tributos a las exportaciones de granos, que busca frenar
una creciente inflación en alimentos y garantizar la
oferta local, reseñó Reuters.
El campo se mantiene en pie de guerra desde hace 15 días
por un alza en el impuesto a las exportaciones de granos que
fue interpretado como un nuevo manotazo del Gobierno central
al interior del país.
Hasta ahora, Fernández se ha negado a dar marcha atrás
con la medida porque asegura que el agro sigue siendo muy
rentable con los altos precios internacionales de las materias
primas, en tanto que algunos de sus ministros amenazaron con
usar a las fuerzas de seguridad para despejar las carreteras.
En Córdoba, la principal provincia productora de soja
de Argentina -el mayor exportador mundial de derivados de
la oleaginosa-, los camioneros que estaban varados por la
protesta perdieron su paciencia y se lanzaron contra los productores.
Algunos de ellos bajaron de sus vehículos y comenzaron
a destrozar sillas, casillas y otros elementos, al tiempo
que dieron vuelta a una camioneta y denunciaban que había
hierros en las carreteras para arruinar sus neumáticos.
Tras esos incidentes, los agricultores reforzaron su posición
y dijeron que no darán marcha atrás hasta que Fernández
desactive los nuevos impuestos.
Ante la posibilidad de que las fuerzas de seguridad despejen
los caminos, el jefe de la Federación Agraria de la provincia
de Entre Ríos, Alfredo de Angelis, fue amenazante.
"Que traigan las ambulancias también, y ellos son los
responsables, porque aca nosotros los vamos a resistir", dijo
a decenas de productores que estallaron en gritos de apoyo.
El conflicto ya provocó que sea difícil conseguir
carne y lácteos en muchos supermercados de Buenos Aires.
En algunos restaurantes del centro de la ciudad el clásico
bife argentino ya no aparece en los menúes.
Tamberos en distintos puntos del país advirtieron que,
si siguen los bloqueos, se verán obligados a tirar la
leche, en un país con un cuarto de la población
viviendo en la pobreza.