Washington.- La OEA aún no recibió
información de Ecuador y Colombia sobre la muerte
de un ecuatoriano en un operativo militar ordenado por
Bogotá en territorio del país vecino, que generó
nuevos roces entre las dos naciones, aseguró hoy
el titular del organismo, José Miguel Insulza.
"Estamos examinando legalmente desde todo punto de vista"
el caso de un ecuatoriano muerto durante un operativo
lanzado el primero de marzo por fuerzas colombianas contra
un campamento de la guerrilla de las FARC en Ecuador, dijo Insulza.
"Vamos a hacer las recomendaciones del caso cuando las tengamos,
pero tenemos que recibir todos los antecedentes primero",
puntualizó el secretario general de la OEA, informó
AFP.
"Tenemos las solicitudes de ambos gobiernos de que nos hagamos
cargo de ese tema, pero tienen que mandarnos ellos la
documentación que nos han prometido enviarnos",
dijo Insulza a periodistas al término de una conferencia
en Washington.
Ecuador anunció el lunes que pediría la intervención
de Insulza en el caso de la muerte del ecuatoriano.
"Ecuador apelará a la acción del secretario de
la OEA a fin de hallar una solución definitiva del
caso", expresó la cancillería ecuatoriana en un comunicado.
Bogotá confirmó en días pasados la muerte
del ecuatoriano Franklin Aisalla Molina en el bombardeo
colombiano contra las FARC del 1 de marzo, que dejó una
veintena de muertos -incluido el jefe rebelde 'Raúl Reyes'
y cuatro universitarios mexicanos- y desató la crisis
que mantiene rotas las relaciones diplomáticas entre
los dos países.
El cadáver de Aisalla fue llevado por los uniformados
colombianos a Bogotá junto al de 'Reyes', al presumir
que se trataba de 'Julián Conrado', compositor
de temas alegóricos a la lucha guerrillera y considerado
un ideólogo de las FARC.
Quito considera que la muerte de su nacional y el traslado
de su cuerpo a Colombia "constituyen violaciones de los
derechos humanos y garantías de un ecuatoriano
derivadas de una acción militar al margen del derecho internacional".
El episodio complicó la situación entre ambos países,
menos de una semana después de que una reunión
de cancilleres de los miembros de la OEA en Washington
emitiera una resolución que, aunque no utilizó el
término "condena" para las acciones de Bogotá
como pretendía Quito, sí decidió "rechazar"
lo que reconoció como una violación del territorio
de Ecuador.