BEATRIZ CRUZ SALAZAR
EL UNIVERSAL
Transformar lo frío en cálido, la soledad en compañía y crear personal especializado para la atención educativa de menores enfermos, son las metas de El Aula de los Sueños, una asociación civil creada hace un año y que hoy día regenta tres aulas hospitalarias en centros asistenciales de la capital.
Y es que sus fundadores y profesores están convencidos de que en los hospitales se puede crear un espacio para el desenvolvimiento natural de los niños dentro de la anormalidad que produce cualquier enfermedad.
"Los hospitales representan una negación gigante para los menores: no puedes salir, no puedes estar con tus amigos... Nosotros intentamos mantener esos espacios de desarrollo para que el paciente no se sienta aislado", explica Pía Cardone, fundadora de esta asociación que pasó de ser un sueño personal a uno colectivo.
Y es que tan solo en el aula ubicada en el Hospital San Juan de Dios, inaugurada el 15 de octubre del año pasado a través de la Fundación Telefónica, ya han pasado 150 alumnos. La cifra se ha convertido en un récord de atención, así que la desean igualar en los salones del Oncológico Luis Razetti y en el J.M de los Ríos, aulas que también son financiadas por esta Fundación de origen español.
Chile, Perú y Brasil son algunos de los países que ya tienen años trabajando con las aulas costeadas por Telefónica. De acuerdo con Luis Márquez, coordinador de la sala ubicada en el San Juan de Dios, todos los niños que asistan al hospital, incluidos los de consulta externa, pueden participar en las actividades educativas.
A través de un software desarrollado por el programa EducaRed, los pacientes desarrollan cuatro módulos de trabajo que incluyen reconocimiento del cuerpo, estudio del entorno familiar y social, sueños y esperanza de vida, así como integración con el ambiente hospitalario. De la misma manera, los pequeños también pueden interactuar con pacientes de otros centros o nacionalidades.
La atención de cada infante dependerá de su situación particular, de la patología que presente, el tiempo de estancia y su edad. El programa puede ser ejecutado por niños de 3 a 18 años y si es necesario el trabajo puede ser en grupo o en los cuartos.
"El docente debe cubrir todas las facetas de atención: educativa, emotiva y física. Incluso hemos tenido casos de pacientes que no quieren ser dados de alta porque el aula se convierte en su escuela y no la desean abandonar", explica Cardone.
Este abordaje integral es defendido también por Evelyn Ramos, jefa del departamento de Psicología del San Juan de Dios. Y es que tal como se ha demostrado, un niño que está afectivamente equilibrado y satisfecho, puede sanar más rápido.
Entre otros éxitos de la primera asociación civil que trabaja en este tema en el país, está la creación de una materia electiva de Pedagogía Hospitalaria en el Instituto Universitario Salesiano Padre Ojeda, convirtiendo a Venezuela en el primer país latinoamericano en iniciar la formación universitaria en el área. La intención es convertirla en una materia para todos los que se forman como docentes.