LUISCARLOS GONZÁLEZ
EL UNIVERSAL
Cuando los Cardenales de San Luis ganaron su décima
Serie Mundial en 2006 demostraron que con todas sus figuras
son un equipo invencible. En esa ocasión contaron con
el talento del Cy Young Chris Carpenter, los batazos de Albert
Pujols y la inspiración del campocorto David Eckstein
para vencer a los Tigres de Detroit. Sin embargo, los dirigidos
por el manager Tony La Russa protagonizaron en 2007 una de
las temporadas más decepcionantes para un campeón
mundial al ser eclipsados por los Cachorros de Chicago y Cerveceros
de Milwaukee en la División Central de la Liga Nacional.
¿La razón?: Muchas de sus estrellas fueron víctimas
de lesiones inesperadas. Esta campaña no muestra un panorama
distinto, no sólo por la ausencia de sus pilares del
pitcheo Carpenter y Mark Mulder, sino por la partida de Eckstein,
Scott Rolen, el Guante de Oro Jim Edmonds y el cerrador Troy
Percival.
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No obstante, el mejor equipo de la historia del viejo circuito
no puede ser subestimado. Uno de los factores que pueden regresar
a los Cardenales a la elite de las mayores es su toletería,
la cual estará liderada nuevamente por el astro dominicano
Albert Pujols, quien desde que llegó a San Luis siempre
ha bateado sobre .300. El receptor Yadier Molina (.275), Rick
Ankiel (.285) y Skip Schumaker (.333) cierran el corazón
ofensivo del equipo.
El staff de abridores es la mayor interrogante de los "Pájaros
Rojos". Carpenter, si acaso, podría estar en condiciones
de lanzar en junio tras una operación en el codo, mientras
que Mulder lo haría en mayo, luego de perderse casi todo
el año pasado por molestias en su hombro. Por ello, Adam
Wainwright, Braden Looper, el puertorriqueño Joel Piñeiro
y Matt Clement conformarán, en principio, el grupo de
abridores que iniciará la zafra.
Por su parte, el Guante de Oro venezolano César Izturis
-el único criollo en San Luis- afrontará un gran
reto al ocupar el puesto de Eckstein. Su permanencia como
titular dependerá de sus números ofensivos.
Los Cardenales no la tendrán fácil en el 2008.
Verlos en el playoff sería una sorpresa.