Las cinco horas del programa Aló Presidente número
307, transmitido ayer desde Lara, transcurrieron como si el
referendo constitucional de 2007 no se hubiera realizado.
Hugo Chávez giró instrucciones para la profundización
del socialismo del siglo XXI, anunció el lanzamiento
de la Misión 13 de Abril en cuatro semanas, que tendrá
como propósito el fortalecimiento del poder popular y
de las comunas socialistas. Alertó a todos sus ministros
que vigilen "milímetro a milímetro" el tránsito
de los recursos públicos para que vayan exclusivamente
al "mercado socialista" e impidan que sirvan para el capitalismo
y exigió un programa especial -al que pidió colaboración
a Mario Silva, conductor de La Hojilla- dedicado al
funcionamiento del trueque, así como que cada microcrédito
vaya con acompañamiento político, ideológico
y social.
En dos oportunidades Hugo Chávez habló de que perdió
la consulta popular "por un podrío", "por una ñinguita".
"Yo voy a hacer lo que diga la mayoría" llegó a
decir al desgaire, para de inmediato exigir la materialización
del esquema "partido-pueblo-Gobierno, teniendo a la Fuerza
Armada como columna vertebral de la nación".
Chávez habló de que en un año, a partir de
abril, "debe verse la diferencia" entre el desarrollo donde
habrá comunas socialistas y donde no. "La idea es que
una comuna, después que ella se instale, debe irse multiplicando
para que se vaya expandiendo el modelo rumbo a la conformación
de las ciudades socialistas. Y eso tiene toda una carga moral,
ética, política, de democracia popular, directa.
La fórmula tiene que ser completa para que pueda haber
socialismo real bolivariano".
En su recorrido para verificar los avances de la infraestructura
comunitaria de Villa Guadalupe, Chávez corrigió
a una locuaz guía que le habló de la "sala de guerra
social" donde atienden los problemas diarios. "La palabra
guerra es muy dura y tiene una connotación negativa"
dijo Chávez, quien invitó a buscar otro apelativo.
Reunión privada con Uribe
Justo cuando Carlos Vives subía a la tarima para iniciar
el concierto por la paz en la frontera, del que no hizo ninguna
mención, Hugo Chávez respondió las acusaciones
que le hizo George Bush de "demagogo", llamando al mandatario
de EEUU "terrorista y genocida".
Divulgó un acuerdo al que dijo llegó telefónicamente
con su homólogo de Colombia, Álvaro Uribe, para
sostener en próximos días un encuentro simultáneo
con el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.
Insistió Chávez en que le quieren hacer "lo que
a Milosevic", de llevarlo ante la Corte Penal Internacional
por financiamiento a la guerrilla. "Vamos a suponer que una
computadora se salvó de un bombardeo como ese. Ahora,
¿quién puede decir que lo que saquen de una computadora
pueda ser una prueba? ¡De qué, de nada!". Alertó
que instigados por Estados Unidos, no sería extraño
que "se levante un conflicto en el Golfo (de Venezuela) o
con Guyana (...) Estamos obligados a crear un mundo de paz
entre nosotros".
El mandatario también fustigó a su hermano, el
ministro de Educación, Adán Chávez, por no
haber respondido a informaciones publicadas por El Universal
donde se habla de graves fallas en el sistema de educación.
El ministro calificó las informaciones como una manipulación
-"datos sacados con pinzas"- y una invención. En lugar
de disminuir, como reseña el diario, Adán Chávez
aseguró que "cuando se ve la globalidad, la suma de todas
las escuelas nacionales, estadales y municipales subió
en 1.300".
Sin embargo, Hugo Chávez no lució satisfecho con
las explicaciones y una vez más se quejó de fallas
comunicacionales.
"La guerra mediática es como el boxeo: te lanzan un
jab, no vas a esperar el siguiente round para responder. Esta
acumulación de información tiene dos semanas y dices
que van a dar rueda de prensa el martes de Semana Santa. Eso
no tiene sentido".