Nueva York.- Wall Street encontró finalmente
hoy razones para un alza enorme, luego que la Reserva Federal
dijese que planea inyectar 200.000 millones de dólares
en los mercados financieros para ayudar a aliviar las presiones
causadas por la crisis crediticia.
El índice industrial Dow Jones subió 416,66 puntos,
su mayor alza desde julio del 2002, hasta 12.156,81 (+3.55%).
El índice _que perdió más de 500 unidades en
las tres sesiones previas_ está aún 2.000 unidades
por debajo de su alza histórica de octubre del 2007,
indicó AP.
El programa de la Fed forma parte de un esfuerzo global para
ayudar a bancos y otras instituciones crediticias agobiadas
por la crisis. La Fed, actuando coordinadamente con el Banco
Central Europeo, el Banco de Canadá y el Banco Nacional
Suizo, acordó prestar a los bancos de inversiones dinero
a cambio de deuda, incluyendo acciones respaldadas por hipotecas.
La medida busca esencialmente crear un mercado para activos
que los inversionistas han estado demasiados temerosos para
comprar. Esa congelación de la demanda ha visto los valores
caer y causado enormes pérdidas para algunos de los mayores
bancos en el mundo.
La decisión de la Reserva Federal se produce luego de
una serie de severas pérdidas en las acciones, hizo notar
Anthony Conroy, director administrativo y jefe de correduría
para BNY ConvergEx Group. Eso pudo haber exagerado el alza
hoy.
Pero el mercado está esperanzado de que la decisión
de la banca central sea más efectiva que medidas anteriores,
como recortes en las tasas de interés, que inicialmente
causaron alzas iniciales, pero eventualmente llevaron a escepticismo
sobre si serían suficientes para evitar una recesión.
"No se trata de un simple recorte en las tasas. Pienso que
es una forma muy creativa de hacer financiamiento'', dijo
Conroy. "Muestra que la Fed está dispuesta a hacer cosas
que son un poco inusuales para lidiar con los problemas de
crédito".
La banca central pudiera haberse evitado tener que recortar
drásticamente las tasas de interés cuando se reúna
nuevamente la semana próxima. Los economistas siguen
preocupados por el alza incesante de los precios del petróleo
y la debilidad del dólar, que contribuyen a la inflación,
y recortar las tasas sólo añadiría presiones
en ese sentido.