Canberra.- El estrella hongkonesa de películas
de artes marciales Jackie Chan regresó el sábado
a Australia para sepultar a su padre junto a su madre, casi
seis años después de que ella murió en Canberra.
Charlie, padre de Chan, murió en un hospital de Hong
Kong el 26 de febrero a la edad de 93 años, después
de luchar contra un cáncer a la próstata. Jackie
llevó su cuerpo a Canberra para que fuera sepultado junto
a Lee Lee Chan, quien murió en el 2002.
"Es un día duro. Yo amaba mucho a mi padre porque él
hizo tanto por mí cuando yo era joven. Nuestra familia
era muy pobre y él abandonó Hong Kong para mantenerse.
Él fue el padre más grandioso para mí", dijo
un angustiado Chan a periodistas.
Chan llegó temprano vistiendo un traje negro y anteojos
oscuros, caminando a través de parrales y decenas de
coronas florales ubicadas a la entrada de la viña DeVine.
Dentro, los deudos hacían fila para despedirse del padre
de Jackie, cuyo féretro estaba cubierto con flores blancas
y doradas. El ataúd se encontraba frente a una fotografía
de Charlie Chan con su gorra de pescar y su pipa favorita
con las palabras "Te amaremos por siempre".
Jackie Chan, estrella de películas de Hollywood como
"Rush Hour" y "Rumble in the Bronx", llegó a Australia
a la edad de 6 años, después de que su padre se
trasladó al país por motivos laborales en la década
de 1960, pero pronto regresó a Hong Kong para asistir
a la Academia de Drama de China.
El actor pasó largos períodos en Canberra junto
a sus padres y durante un período breve cursó parte
de su educación superior y trabajó en obras de construcción
antes de convertirse en un éxito en el cine.
Durante los 40 años que vivió en Australia, Charlie
Chan pasó de chef principal de la embajada de Estados
Unidos a un exitoso dueño de restaurante, aunque la mayor
parte de sus últimos años la pasó en Hong Kong
con su hijo actor tras la muerte de su esposa.
"Australia y Canberra cuidaron muy bien a mi familia por
más de 40 años", dijo Chan, agregando que inauguraría
el domingo un centro de investigación médica en
honor a su familia en la prestigiosa Australian National University.
Chan donó 145.000 dólares australianos (134.000
dólares) para fomentar la investigación sobre el
cáncer tras la muerte de su madre, indicó Reuters.