Sao Paulo.- Ante un público de más
de 3 mil admiradores, el mítico cantautor estadounidense
Bob Dylan realizó anoche, en Sao Paulo, el primero de
los tres espectáculos que brindará en Brasil hasta
el sábado.
El público, que pagó hasta 500 dólares por
el derecho a ingresar en la casa de espectáculos Vía
Funchal, aplaudió con devoción cada una de las canciones
presentadas por el ídolo, y ni siquiera se quejó
por la ausencia de la clásica "Blowin' in the Wind",
que debería cerrar el show pero fue reemplazada por "All
along the watchtower", uno de los éxitos de Jimi Hendrix.
Como hace siempre, Dylan realizó su presentación
sin mirar hacia el público, lo que no impidió que
sus canciones fueron recibidas con creciente entusiasmo hasta
un final apoteósico, en el que todos los presentes abandonaron
sus sillas para acercarse al escenario y aplaudir al "hombre
que enseñó al rock a pensar".
La crítica musical brasileña fue unánime hoy
en sus elogios al show del artista de 66 años de edad. "La
voz es ronca (...), la presencia en escenario es mínima,
la comunicación con el público es inexistente, los
clásicos vienen de a poco y en versiones casi irreconocibles...
(pero) en su primer show... Dylan demostró que su peso
e importancia histórica son suficientes para conducir,
solos, todo un espectáculo", dijo hoy, por ejemplo, el
analista Shin Oliva Suzuki.
Dylan volverá a presentarse en la noche de este jueves
en Vía Funchal, y el sábado cerrará su gira
brasileña con un espectáculo en un gimnasio deportivo
de Río de Janeiro, indica DPA.