¿Cómo armar a un equipo batallador con un bajo
presupuesto? Pregúntenselo al gerente general de los
Atléticos de Oakland, Billy Beane.
El escritor Michael Lewis publicó un libro titulado
Moneyball (Pelota de dinero), basado en la filosofía
impuesta por Beane en las Grandes Ligas: Contratar peloteros
que supieran embasarse, sin importar su nombre y experiencia.
Ese libro revolucionó al mundo de los gerentes generales
de los clubes que componen las ligas mayores, ya que narra
la manera de negociar de Beane, quien usualmente se encarga
de realizar canjes -entregando a jugadores acabados o inútiles
sin que sus colegas se den cuenta- recibiendo a cambio peloteros
que cuentan con buenas estadísticas de OBP o el OPS;
es decir, que mediante su inteligencia y paciencia logran
embasarse con mayor frecuencia sin necesidad de ostentar un
alto promedio al bate o una gran cifra de carreras impulsadas.
Esa filosofía produce dividendos para los equipos, ya
que tus bateadores negocian bases por bolas y obligan a los
lanzadores a realizar una mayor cantidad de envíos al
plato. Al lograr esto, sube el porcentaje de bases alcanzadas
y pones la presión y responsabilidad en el bando contrario,
ya que en la mayoría de las ocasiones cuentas con corredores
en posición anotadora y reduces la actuación de
los estelares pitchers oponentes.
El experimento de Beane ha tenido sus recompensas en Oakland,
una de las novenas que cuentan con las nóminas más
baratas entre los 30 clubes de la máxima categoría
del beisbol estadounidense, pero que en los últimos años,
a pesar de las adversidades, luchó por el sitial de honor
en la División Oeste de la Liga Americana. Incluso, en
la temporada 2006, arribaron a la Serie de Campeonato ante
los Tigres de Detroit. Algo que no pudieron hacer los Yanquis
de Nueva York, el elenco más caro de las Grandes Ligas.
Beane ha construido a unos Atléticos competidores con
muy bajo presupuesto confiando ciegamente en análisis
estadísticos. ¿Podrá dar otra campanada en
la temporada de 2008? Travis Buck y Mark Ellis, los primeros
dos bateadores en el lineup de Oakland, saben cómo embasarse
con regularidad.
vmelo@eluniversal.com