JAVIER RAMÍREZ-MUSELLA
EL UNIVERSAL
La vida en el seno de los Medias Blancas de Chicago nunca
ha sido sencilla, al menos no desde que el venezolano Oswaldo
Guillén asumió el mando del equipo en 2004. En 2008
la misión será borrar un 2007 nefasto.
La Serie Mundial de 2005 ganada por Chicago, donde Guillén
instó a los suyos a jugar un beisbol que dependía
de las cosas pequeñas, captó adeptos y silenció
a todos sus detractores. En 2006 cayó dos peldaños
respecto a la campaña anterior, quedando por fuera en
una dura segunda mitad de temporada.
En 2007 culminaron penúltimos en su división. Este
año Guillén anunció que volvería a la
antigua fórmula, denominada "Ozzieball", y será
radical en su manera agresiva de dirigir.
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Un reto complicado
Pensando en ello el reto de Guillén se antoja altamente
complicado. En su roster no hay luminarias (tampoco las hubo
en 2005), sin embargo, su intención es conformar un conjunto
compacto, rocoso, capaz de plantar guerra a los gigantes de
la división central: Cleveland y la todopoderosa batería
de Detroit.
En el cuerpo de lanzadores destaca mucho la juventud. Vásquez
y Buerhle serán los puntales de un cuerpo de pitcheo
que tendrá John Danks y a Gavin Floyd en la rotación.
Bobby Jenks repite como cerrador y al menos en ese aspecto
los Medias Blancas lucen bien.
En la ofensiva se encomendarán al nivel que muestren
Paul Konerko, Joe Crede y Jim Thome. El año pasado el
promedio colectivo con el madero estuvo demasiado bajo en
el bando de Chicago (.243) sumado a la irregular solidez defensiva.
Durante la pretemporada han buscado muchas alternativas.
El alto mando del elenco de la Ciudad de los Vientos se mantiene
optimista y habla de períodos a mediano plazo. El promedio
de edad del elenco aún no supera los 30 años, muy
joven para el beisbol de Grandes Ligas.
Tendrá que pensar mucho Guillén para frenar a sus
poderosos rivales. Por ahora sigue siendo depositario de la
confianza de la gerencia que promete cumplir su contrato hasta
el 2011, pero la paciencia tiene un límite.
Quizás la "Ozzieball" se enfrenta a su más grande
desafío, volver a vencer con los elementos disponibles.