Washington.- El presidente de Estados Unidos, George
W. Bush, dejó claro que no habrá giros en su política
en los últimos meses de su mandato y destacó que
mantendrá su negativa a dialogar con Cuba en tanto ese
país no se democratice.
Bush ofreció una rueda de prensa en la que repasó
en amplitud la economía del país, que atraviesa
un fuerte enfriamiento, y los últimos acontecimientos
internacionales, señaló Efe.
El jefe de la Casa Blanca hizo alusión por primera vez
a la situación en Cuba desde que el pasado domingo Raúl
Castro fuera confirmado como nuevo líder en sustitución
de su hermano Fidel, que renunció al poder.
Bush insistió en que no dialogará con Raúl
(al que llamó "tirano") mientras no se produzca una verdadera
democratización en la Isla. Una reunión, aseguró,
enviaría "el mensaje equivocado" a los defensores de
los derechos humanos. Sentarse a la mesa con un tirano "disminuye
el prestigio de mi cargo y eleva el suyo, que podría
decir: mírenme, hasta el presidente de EEUU me reconoce",
afirmó.
Al hablar de Colombia, Bush reclamó al Congreso estadounidense
que apruebe el Tratado de Libre Comercio (TLC) pendiente con
ese país, porque "estimulará el falso populismo"
en América Latina.
Respecto al futuro tras su salida del poder, Bush instó
a su sucesor a mantener buenas relaciones con Rusia.
Según Bush, así como él ha sabido mantener
"una relación lo suficientemente cordial como para enfrentar
las amenazas y oportunidades comunes" con Rusia, su sucesor
debe hacerlo.
Bush también rechazó que la economía del país
se aboque a una recesión, aunque admitió que se
está enfriando.
Por otra parte, prometió presionar a China para que
respete los derechos humanos y las libertades religiosas cuando
concurra a los Juegos Olímpicos de Pekín este año.
Omiten a Chávez
El subsecretario de Estado norteamericano, Nicholas
Burns, declaró que en las altas esferas del gobierno de
Bush se decidió no sólo ignorar la retórica del
presidente venezolano Hugo Chávez, sino que además
ni siquiera se pronuncia su nombre.
Burns hizo notar que Bush no pronuncia el nombre de Chávez
por lo menos desde marzo del año pasado en que emprendió
una gira por Latinoamérica y tampoco lo ha hecho la secretaria
de Estado, Condoleezza Rice, desde hace ya meses.
"Lo que Chávez busca es atención", dijo Burns,
quien añadió: "le estamos dejando decir lo que quiera...
y eso parece incomodar al presidente venezolano".