Es obvio que la decencia no es un atributo de la revolución
de Chávez, pues todos los socialistas demócratas,
iluminados y progresistas, están en la oposición.
Cómo será la cosa que hasta un "dinosaurio" del
comunismo teórico, Roberto Hernández, ha denunciado
públicamente la corrupción que por doquier corroe
las bases de la revolución bonita. ¿Qué ideología
será la propone Izarra en sus talleres de formación
revolucionaria? ¿O es que se trata del cuento de que
diez años no han sido suficientes? La verdad es que cada
día debe ser más difícil para un chavista llegar
a su casa, ver a su familia, mirarse al espejo y preguntarse
"soy una persona decente".
Se ha malgastado la oportunidad de poner a Venezuela en un
sitial de honor entre las naciones y en su lugar tenemos una
generación perdida.
Ahora bien, la planificación de semejante destrucción
no ha sido fácil, muchos cerebros aquí, en Cuba
e Irán han gastado la neurona pareja para convertir a
la patria de Bolívar en un país forajido donde convergen
y conviven grupos islámicos radicales, terroristas y
narco guerrilla. Para tal propósito y apelando al nacionalismo
para quedarse en el poder, Chávez necesitó de un
enemigo externo y al no lograr provocar al Imperio o a Colombia,
se decide por la alternativa Exxon-Mobil cuya diatriba solo
denota otro gigantesco acto de corrupción, ¿pues
cómo se explica que sabiendo hace meses lo que venía,
no se hizo nada? la única posible explicación alterna
es que Chávez escogió ese camino a propósito.
Si existe un chavista decente, yo le preguntaría: ¿usted
de verdad cree que la patria de Bolívar merezca y aguante
otros cinco años de Chávez? "Solo los malvados
pueden profesar odio a la virtud" (Simón Bolívar)
¡Será!
seppel@cantv.net