Bogotá.- La guerrilla de las FARC impide
el regreso de los más de 4.000 cocaleros desplazados
a los cascos urbanos de tres poblaciones del noroeste de Colombia
para protestar por la erradicación de sus siembras, denunciaron
hoy en Medellín fuentes gubernamentales regionales.
Los insurgentes han recurrido a "distintos mecanismos de
coerción de la población" para evitar el retorno
de los campesinos, sostuvo la Gobernación de Antioquia,
departamento del que es capital Medellín, en un comunicado
público.
El éxodo campesino comenzó a mediados de mes y
se ha centrado en los cascos urbanos de Tarazá, Valdivia
y Puerto Valdivia, localidades con siembras de matas de coca
que son erradicadas a mano por orden del Gobierno colombiano,
informó Efe.
La Gobernación de Antioquia calcula en unas 9.000 hectáreas
el total de siembras de mata de coca de esa parte del departamento.
La fuente dijo que "ha podido constatar, después de
sendas verificaciones, que las FARC han obligado el desplazamiento"
de estos campesinos, el 60 por ciento de los cuales son niños,
mujeres y ancianos.
Los representantes gubernamentales y de los desplazados han
explorado "múltiples fórmulas que permitan el retorno
(de los campesinos) en condiciones dignas a sus parcelas de
origen", agregó la fuente, que rechazó la postura
rebelde de impedirlo.
"Una vez más se comprueba el grado de afectación
que las FARC producen en la población a través de
su estrecha relación con el narcotráfico, lo cual
solo genera muerte, pobreza e inequidad", consideró la
Gobernación de Antioquia.
Según el comunicado, las autoridades cumplen acciones
apegadas a los protocolos de derechos humanos y del Derecho
Internacional Humanitario para evitar "alteraciones al orden
público" y el bloqueo a la carretera que comunica la
región con la costa caribeña.