MAYELA ARMAS H.
EL UNIVERSAL
En la segunda mitad de 2007 el Gobierno aceleró la ejecución
del gasto, pero esa mayor cantidad de egresos superó
los recursos percibidos por el fisco.
Las cifras publicadas por el Banco Central de Venezuela al
cierre de noviembre de 2007 muestran que las erogaciones ordinarias
en 11 meses fueron 114 millardos de bolívares fuertes
(antes 114 billones de bolívares), mientras que los ingresos
ordinarios fueron 104,2 millardos de bolívares fuertes
(antes 104,2 billones de bolívares), y ante ese comportamiento
se registró una brecha de 9,7 millardos de bolívares
fuertes (antes 9,7 billones de bolívares).
Si bien se presenta una diferencia entre ingresos y egresos,
analistas aseguran que el Ejecutivo nacional en el pasado
ejercicio así como en el actual ha tenido recursos para
atender el déficit, debido a que posee dinero colocado
en varios fondos. A lo que se suman las emisiones de deuda
y el impuesto a las transacciones financieras.
Los datos presentados por el ente emisor indican que la mayor
brecha se presentó en el mes de noviembre. Para ese período
los egresos fueron 16,2 millardos de bolívares fuertes
(antes 16,2 billones de bolívares), mientras que los
ingresos fueron 9,5 millardos de bolívares fuertes (antes
9,5 billones de bolívares). En ese mes se efectuaron
erogaciones para los pagos de fin de año de los empleados
públicos.
Gran parte de los egresos hechos en 11 meses fueron justamente
para atender las remuneraciones y las transferencias a las
regiones y entes nacionales así como los pagos de deuda.
Las cifras del BCV indican que el gasto total (ordinario y
extraordinario) fue 122,2 millardos de bolívares fuertes
(antes 122,2 billones de bolívares).
Menos aporte petrolero
Según el boletín mensual del instituto emisor,
la totalidad de ingresos, incluyendo ordinarios como extraordinarios,
fue 115,9 millardos de bolívares fuertes (antes 115,9 billones
de bolívares), nivel similar al registrado en el mismo
lapso de 2006.
Entre enero y noviembre los fondos extraordinarios fueron
11,6 millardos de bolívares fuertes (antes 11,6 billones
de bolívares) y de ese monto 5,1 millardos de bolívares
(antes 5,1 billones de bolívares) correspondieron a las
colocaciones de papeles y 1,16 millardos de bolívares
fuertes (antes 1,16 billones de bolívares) generó
el ITF.
Pero ese comportamiento registrado por los ingresos globales
en gran medida se debió al aporte tributario. Los recursos
que recibió el fisco mediante el pago de impuestos fue
53,5 millardos de bolívares fuertes (antes 53,5 billones
de bolívares), el cual se incrementó 29% respecto
a lo generado en 2006.
La contribución petrolera vía regalías e impuesto
sobre la renta entre enero y noviembre de 2007 fue 50,78 millardos
de bolívares fuertes (antes 50,78 billones de bolívares),
registrando una disminución de 4% respecto al mismo lapso
de 2006 cuando fue 53,14 millardos de bolívares fuertes
(antes 53,14 billones de bolívares). En el aporte efectuado
por la industria, la menor cantidad de recursos correspondió
a las regalías.
Cuando el Ejecutivo nacional en febrero del pasado año
presentó las medidas contra la inflación realizó
un cambio en el flujo monetario con el fin de evitar que el
incremento de la liquidez generara mayores presiones sobre
los precios, y en ese sentido a la industria petrolera se
le obligó a depositar los ingresos correspondientes a
la contribución fiscal en dos cuentas. Al BCV se le venderían
las divisas generadas a 29 dólares por barril (precio
de presupuesto), mientras que en la Tesorería se depositarían
todas las regalías que estuvieran por encima del valor
del presupuesto.
En un lapso de ocho meses la industria llegó a acumular
en la cuenta de la Tesorería 8 millardos de dólares,
y ello en parte explicaba el descenso en el aporte registrado
por el BCV. Pero desde el mes de septiembre Pdvsa dejó
de colocar depósitos en la Tesorería, de manera
que todas las divisas se venden al ente emisor.