VÍCTOR DAVID MELO ZURITA
EL UNIVERSAL
Cualquier equipo que pretenda conquistar el anillo de la
Serie Mundial 2008, tendrá que vérselas con los
Medias Rojas de Boston. Y es que el actual monarca de las
Grandes Ligas cuenta con las herramientas necesarias para
repetir la faena. Ellos pretenden su tercer título en
los últimos cinco años.
¿Pitcheo? Los dirigidos por Terry Francona acumularon
la mejor efectividad de la Americana (3.87) durante 2007,
y para este año regresan con una rotación repleta
de experiencia y fortalecida con la sangre joven del zurdo
Jon Lester y el autor de uno de los tres no hit no run de
la zafra anterior, Clay Buchholz.
Ellos, junto a Josh Beckett, Daiduke Matsuzaka y Tim Wakefield
tendrán la tarea de borrar la ausencia momentánea
de Curt Schilling, quien por una lesión en el codo derecho
se convertirá en el único miembro de relevancia
del roster que no esté presente en el Opening Day.
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El staff de lanzadores -a pesar de que no pudieron conseguir
al criollo Johan Santana- no tiene nada que envidiarle al
de los restantes 29 clubes que conforman la máxima categoría
del beisbol estadounidense.
Beckett, quien ganó 20 juegos en el 2007 y quedó
segundo en la votación para el Cy Young, regresa como
el as de una rotación en donde también se espera
una brillante actuación de Matsuzaka y la cual pudiera
fortalecerse en cualquier momento con el brazo de Bartolo
Colón. Además, contarán desde el bullpen con
Julián Tavarez, Hideki Okajima, Mike Timlin y el estelar
taponero Jonathan Papelbon. Toda una garantía para preservar
las victorias.
Dobles, jonrones e imparables de todos los calibres no serán
problema en una alineación que cuenta con el dúo
dominicano conformado por David Ortiz y Manny Ramírez,
que acumulan mil 210 remolques y 388 cuadrangulares durante
el último lustro. Ellos estarán respaldados por
los explosivos bates de Mike Lowell, J.D. Drew, Kevin Youkilis
y el capitán Jason Varitek. El abridor del lineup será
la joven promesa Jacoby Ellsbury, quien el año pasado
dejó un respetable promedio de .353.
Las razones sobran para argumentar que Boston es la novena
a vencer en 2008, pero primero le tocará dirimir la supremacía
en el Este de la Americana con los Yanquis.