ANGIE CONTRERAS C.
MARIELA LEÓN
ÇEL UNIVERSAL
Con la intención de aclarar las causas que generan escasez
de productos de primera necesidad, el Instituto de Defensa
y Educación del Consumidor y el Usuario (Indecu), amparado
en la Ley contra el acaparamiento, la especulación y
el boicot, ha emprendido una serie de operativos dirigidos
a develar si tanto las industrias como los comercios mantienen
una sobreoferta de alimentos en sus depósitos.
La semana pasada el presidente del Indecu, Samuel Ruh, informó
que aquellos inventarios mayores a cuatro días serían
considerados como acaparamiento, basando ese planteamiento
en el hecho de que los comercios se abastecen cada tres días.
Sin embargo, el vicepresidente Ejecutivo de la República,
Ramón Carrizalez, desmintió esa información
alegando que cada producto tiene una particular dinámica
de distribución.
"Estamos en la obligación de aclarar esta situación
ya que entendemos que los alimentos tienen distintas dinámicas
y tiempos de almacenamiento, dependiendo de si son perecederos
o no perecederos, si son importados o nacionales, y no podemos
decir que si tienen cuatro días es acaparamiento", manifestó.
Asimismo, aseguró que el Indecu no está facultado
para fijar los lapsos de inventarios que deben tener los comercios.
Sin embargo, el presidente del Indecu había dicho que
"el organismo tiene fórmulas matemáticas que le
permiten establecer los niveles de inventarios de acuerdo
al consumo de cada rubro".
Por su parte, tanto el sector alimentos como la Asociación
Nacional de Supermercados y Autorsevicios (ANSA) han manifestado
que operativamente es imposible que la distribución de
productos se realice cada tres o cuatro días, pues existen
rubros no perecederos cuyos inventarios pueden durar meses.
Jugando al caos
El presidente de Fedecámaras, José Manuel
González, señaló que el gobierno equivoca su
estrategia en aras de solucionar el problema de abastecimiento.
"El sector privado no es el problema, es la solución".
Tras la reunión ordinaria del Comité Ejecutivo
de ese organismo, se refirió a "las amenazas del presidente
del Indecu de intervenir o confiscar a aquellas empresas que
tengan 3 o 4 días de inventario". Este emplazamiento
"es sinónimo de desabastecimiento".
Dijo que esta actuación podría entenderse como
"un desconocimiento de las autoridades de cómo se manejan
la industria de alimentos y los canales de comercialización".
El Gobierno "tiene que tener claro lo que es acaparamiento
y lo que es almacenamiento; no es con medidas de este tipo
como se van a solventar los problemas".
"El Gobierno juega al desabastecimiento", comentó González.
"Permítanle al sector privado trabajar con tranquilidad.
Queremos que el pueblo sepa que desde Fedecámaras, los
empresarios estamos listos para sentarnos con el Gobierno,
cuando lo considere, para buscarle solución a estos problemas
de abastecimiento".