Bogotá.- El gobierno del presidente
Álvaro Uribe estudia extender los beneficios de la llamada
"Ley de Justicia y Paz", a encarcelados miembros de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), informó AP.
La ley de Justicia y Paz, de julio del 2005, dicta las reglas
para la desmovilización individual o colectiva de grupos
armados ilegales, desde paramilitares a guerrilleros, recibiendo
esos desmovilizados beneficios como penas de cárcel de
máximo ocho años, pero si cumplen previamente varios
requisitos, entre otros, comprometerse a cesar toda actividad
ilícita y aportar datos que contribuyan a desmantelar
el grupo al que pertenecían.
En las cárceles colombianas hay aproximadamente unos
1.700 rebeldes de las FARC, de los cuales al menos 600 reunidos
en un grupo llamado "Manos para la Paz" ha enviado en las
últimas semanas comunicaciones al gobierno manifestando
que desean acceder a los beneficios de la ley de Justicia
y Paz y no retornar a las filas rebeldes, indicó el ministro
del Interior, Carlos Holguín, en conversación telefónica
con la AP.
"Se trata simplemente que hay un movimiento de prisioneros
de las FARC que están hoy en las cárceles que han
manifestado que quieren salir de las FARC, que quieren retirarse
y que no quieren ser 'canjeables'...y para ello solicitan
ser desmovilizados individualmente y quedar sometidos a la
ley de Justicia y Paz", dijo Holguín.
Esa posibilidad de extender los beneficios "se está
estudiante y puede salir la semana entrante", la decisión,
agregó el ministro.
Tradicionalmente algunos rebeldes encarcelados dicen seguir
manteniendo sus lazos con las guerrillas o manifiestan su
militancia en las FARC, que desde hace varios años ha
propuesto al gobierno un canje de al menos 40 secuestrados
en su poder por cientos de insurgentes en prisión.
Las FARC hasta ahora no han presentado una lista de rebeldes
que desean intercambiar por secuestrados y sólo mencionan
que dos de ellos son condición inamovible para proceder
al intercambio: Ricardo Palmera, alias "Simón Trinidad",
así como Anayibe Rojas, alias "Sonia", dos altos miembros
de la fuerza rebeldes extraditados a Estados Unidos en 2004
y 2005, respectivamente.