Los Angeles.- La comunidad latina en Estados
Unidos dio un significativo apoyo a la candidata demócrata
Hillary Clinton en las primarias del "supermartes", cuando
en estados grandes como Nueva York y California se adjudicó
entre el 60 y 66% del voto hispano, según sondeos y
analistas.
La ex primera dama recibió el espaldarazo del electorado
latino en los estados con gran población hispana
de la costa oeste del país, como California (con
un 35,9% de población latina); Nuevo México (con
44,7%); Arizona (con 29,1%), Colorado (19,5%), además
de su bastión de Nueva York (16,3%).
Según sondeos de las principales cadenas de televisión
en Estados Unidos, del total de los votantes que el martes
acudieron a las urnas a depositar su voto por los candidatos
que buscarán la presidencia en noviembre, un 15% fue
latino, una cifra que casi iguala el 17% de la comunidad negra,
la cual juega un papel político relevante, reseñó
AFP.
"Sin duda estos resultados serán cruciales a la hora
de captar el voto latino, el cual se verá de ahora en
adelante como algo natural", dijo Harry Pachon, presidente
del Instituto de Política Tomás Rivera, que prevé
para las elecciones de noviembre 9,3 millones de electores
latinos, 23% más que en 2004.
En declaraciones a medios de California, Pachon recordó
que antes los candidatos "venían al Este de Los
Angeles (barrios obreros de mayoría hispana), comían
enchilada y decían necesito su voto'. Ahora hablan de
temas específicos como las licencias de conducir".
En los estudios que este miércoles abundaron en los
medios de Estados Unidos, donde los latinos son la primera
minoría con más de 44 millones de habitantes,
quedó claro en varias regiones que las mujeres, los hispanos
y los adultos de entre 40 y 60 años fueron la gran fortaleza
para Clinton.
Asimismo, los sondeos revelaron que su principal rival, Barack
Obama, recibió el apoyo contundente de la comunidad
negra y la juventud (entre 18 y 29 años) de todas
las razas, incluso la latina en algunas regiones.
El demócrata Bill Richardson, gobernador de Nuevo México
-donde también se votó el martes- estimó
que la diferencia entre Clinton y Obama entre los latinos
radica en que la primera tiene mayor apoyo de los hispanos
de mediana edad, mientras que el segundo está obteniendo
"mucho apoyo entre los hispanos más jóvenes,
hispanos de nueva generación".
Richardson abandonó la carrera a la Casa Blanca en enero
tras sufrir dos derrotas consecutivas, en Iowa y New
Hampshire, los dos primeros estados en realizar las primarias.
La gran mayoría de la población hispana en Estados
Unidos es de tendencia política demócrata,
con excepción de la comunidad cubana-estadounidense de Florida
que ha votado históricamente por los republicanos, preferencia
que ratificó en las primarias del 29 de enero cuando
el 50% votó por John McCain.
El espaldarazo de los latinos a Hillary Clinton se sustenta
no solo por el efecto de ser conocida desde los tiempos
de primera dama junto a su esposo Bill, sino al hecho
de contar con una amplia red de figuras políticas locales que
están haciendo campaña por ella en todo el país.
Bill Clinton fue el primer presidente en contar con dos miembros
latinos en su gabinete sirviendo al mismo tiempo. Además
tejió lazos fraternales con líderes sindicales
del campesinado como Dolores Huerta, líder mítica
de los campos en el oeste de Estados Unidos.
Quizás por ello en California cinco de siete congresistas
locales apoyan la campaña de Clinton, además del
alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, de origen
mexicano, y de Henry Cisneros, ex alcalde de San Antonio,
Texas.
De otro lado la figura de Patti Solis Doyle, jefa de campaña
de Hillary Clinton, ha sido objeto de varios reportajes
en los principales medios del país que han tendido
un lazo de empatía e identificación con los hispanos.
Solis Doyle es la primera latina en comandar una campaña
presidencial y su historia personal es el vivo dibujo
del "American Dream": nació en Chicago hace 42
años en el seno de una familia mexicana humilde de indocumentados
que a fuerza de trabajo y sorteando deportaciones educaron
a sus seis hijos en el gran país del norte.