Caracas.- El presidente Hugo Chávez,
defendió al director de la Disip, general de
brigada Henry Rangel Silva, implicado en Estados Unidos
como uno de los que intentó encubrir el destino
del maletín con 800.000 dólares que incautaron al
empresario Guido Antonini Wilson en Argentina.
"Desde Estados Unidos salió un fiscal acusando a Rangel
de que estaba participando prácticamente en una
conspiración contra el Estado norteamericano. Fíjense
dónde atacan, porque ellos son capaces de cualquier cosa",
dijo Chávez en la conmemoración de los 16 años
del 4 de febrero de 1992.
"El imperio es capaz de cualquier cosa, fue capaz de invadir
Panamá y matar a muchas personas sólo por
llevarse preso al entonces presidente, al general (Manuel
Antonio) Noriega", agregó el mandatario, según AFP.
Según fiscales estadounidenses, el director de la Disip,
bajo el nombre encubierto de "Arvelo", llamó a Antonini
Wilson el 6 de noviembre para decirle que estaba al
tanto de sus "preocupaciones" por el escándalo
del maletín que intentó ingresar clandestinamente
a Argentina, y que esas preocupaciones estaban siendo atendidas.
Antonini Wilson recibió de parte de agentes encubiertos
venezolanos una oferta de 2 millones de dólares
si accedía a ocultar el origen y destino del dinero
que le fue incautado el 4 de agosto a su llegada a Buenos
Aires, según el fiscal estadounidense Thomas Mulvihill.
Otra llamada del jefe de inteligencia venezolano habría
ocurrido el 18 de noviembre, otra vez bajo el nombre
de "Arvelo", para informar a Antonini Wilson que el
abogado Moisés Maiónica (ahora detenido en
Miami acusado de ser agente encubierto de Venezuela y quien
se declaró culpable) le aconsejaría la estrategia
para encubrir los hechos.
Por ese caso están acusados en Miami el uruguayo Rodolfo
Wanseele Paciello, y los venezolanos Maiónica, Carlos
Kauffmann y Franklin Durán. Otro acusado, Antonio José
Canchica Gómez, también venezolano, se encuentra
prófugo.
El dinero fue incautado por las autoridades aduaneras argentinas
al momento del arribo, pero Antonini Wilson, que llegó
con una comitiva oficial, no fue detenido.
Una grabación del FBI a los detenidos indicó que
los fondos incautados estaban destinados a la campaña
de la entonces candidata Cristina Kirchner, que resultó
elegida presidenta en las elecciones del 28 de octubre en
Argentina.