Buenos Aires.- Los señalamientos contra el
gobierno de Estados Unidos en Argentina por el caso del
maletín cambiaron de emisor. Ayer, la dirigente de
la Coalición Cívica opositora Elisa Carrió
manifestó su preocupación "por la posible complicidad"
entre el gobierno argentino y el norteamericano, para "esconder
evidencias".
Hasta hace unos días, los cuestionamientos provenían
del gobierno de la presidenta Cristina Fernández de
Kirchner, que señalaban que la investigación que
se lleva a cabo por este caso en Florida era una operación
"montada" por las autoridades estadounidenses.
Carrió envió una carta al embajador de EEUU en
Argentina, Earl Wayne, horas antes de una reunión del
diplomático con la Presidenta, dijo AP.
El encuentro fue interpretado como una señal de distensión
en las relaciones argentino-estadounidenses, enturbiadas
por el caso del maletín con 800.000 dólares que
le fue retenido a Guido Antonini Wilson en Buenos Aires
en agosto pasado.
Tras una reunión de más de una hora, Wayne le
informó a Fernández que el proceso judicial iniciado
en EEUU por el caso del maletín "no persigue un objetivo
de política exterior'' y que no está centrado
en el destino del dinero sino en el accionar de agentes
venezolanos en territorio estadounidense.
Audiencia postergada
Ayer, en Miami, la audiencia en la que se debatiría
la libertad del uruguayo Rodolfo Wanseele Paciello, detenido
por el caso, fue postergada hasta nuevo aviso.
Paciello, de 40 años y radicado en Miami, está
acusado junto a Moisés Maionica, Carlos Kauffmann y
Franklin Durán de actuar como agentes encubiertos de
Venezuela para ocultar el presunto papel del gobierno de
Hugo Chávez en el envío ilegal de los 800.000
dólares desde Caracas a Buenos Aires.
Por otra parte, el diario El Correo de Perú
publicó un relato del escritor Jaime Bayly en el que
asegura haber conocido a Guido Antonini Wilson en los primeros
meses de 2002.
Según Bayly, el llamado "hombre del maletín"
se habría manifestado en esa ocasión abiertamente
antichavista.