REYES THEIS
EL UNIVERSAL
A pesar de que la semana pasada el gobierno de Colombia solicitó
al presidente venezolano Hugo Chávez "cesar las agresiones",
ayer el Primer Mandatario catalogó a su homólogo
colombiano Àlvaro Uribe de "cobarde" e "indigno", entre
otros calificativos.
El origen de la nueva arremetida presidencial fueron los
cuestionamientos que desde Bogotá hicieron en contra
de Chávez, el zar antidroga estadounidense John Walters
y el jefe del Estado Mayor Conjunto de ese país Glen
Mullen.
" La oligarquía colombiana pide refuerzos para atacar
y se traen a los gringos. Vino el jefe de los militares gringos
a Bogotá hace tres días y dijo que Chávez es
una amenaza, y ayer vino el zar antidrogas de Bush a decir
que Chávez es el narcotraficante del mundo. Claro, esto
es propiciado por el gobierno de Colombia y los pone allí
para que nos ataquen", dijo el jefe de Estado venezolano durante
la edición 301 del programa Aló Presidente,
transmitido desde Machiques, estado Zulia.
Ayer el ex diplomático estadounidense Myles Frechette,
antiguo embajador norteamericano en Bogotá, ratificó
la denuncia del zar antidrogas y señaló a la cadena
colombiana Radio Caracol que el presidente venezolano,
"permite la operación de aviones que entran y salen de
su país con droga".
Más epítetos
El mandatario de Venezuela señaló al presidente
Uribe de ser "un mero y triste peón del imperio norteamericano,
para actuar contra los pueblos de América Latina".
"Un hombre así no merece ser presidente de un país,
cobarde, mentiroso, cizañero, maniobrero. Uribe sirve
para ser jefe de una mafia. Don Vito Corleone se queda corto
ante un hombre como Álvaro Uribe, con fuertes conexiones
con el paramilitarismo, sólo que los gringos lo protegen,
porque es su peón", destacó Chávez.
Luego, después de leer una carta enviada por ocho secuestrados
por la guerrilla colombiana, sostuvo que el gobierno colombiano
es "irresponsable" ya que "no quiere reconocer que en Colombia
hay una guerra y prefiere que se pudra esa gente (los secuestrados)
en la selva".
Ataque al contrabando
Chávez -por segundo día consecutivo- impartió
órdenes para atacar la fuga de alimentos venezolanos
hacia el territorio colombiano. Pidió que "la Guardia
Nacional, el Ejército y el pueblo, estén alineados
en la frontera para evitar que se nos vaya la comida de contrabando
para Colombia". Añadió que "cuando tengamos excedentes
los podemos exportar, pero si nos falta comida, ¿cómo
vamos a permitir que se nos vaya de contrabando?", se preguntó.
La orden comenzó a cumplirse y desde el Táchira
el director de la Disip en ese estado, David Yánez, anunció
el sábado el allanamiento de varios galpones de depósito
de alimentos. En la frontera el contrabando es una actividad
común de la que viven numerosas familias.