"Allá vienen los helicópteros. ¡Qué emoción! Allí viene la libertad", comentó el presidente Hugo Chávez, al ver las imágenes de las aeronaves que traían a Clara Rojas y Consuelo González a Venezuela, una vez que fueron liberadas por las FARC. Chávez siguió de cerca la llegada de las dos damas por Telesur. "¡Viva la paz, Colombia, Venezuela y Bolívar!", exclamó cuando las aeronaves tocaron suelo.
"No tengo ninguna motivación para hablar con el presidente (Álvaro) Uribe", soltó al inicio de una conversación con periodistas, a quienes pidió que lo acompañaran a ver la llegada de las liberadas. Pero mientras transcurría el diálogo dijo estar dispuesto a seguir colaborando con un canje humanitario y para ello pidió la cooperación del gobierno colombiano y de las FARC.
"Estoy seguro de que gruesos contingentes de las FARC pudieran oír este mensaje con expectativa (y) conformar un movimiento político de izquierda. ¡Es posible!", argumentó y hablándole a Uribe dijo: "Presidente, ¡úseme, estoy a la orden! Replanteo lo de ir al Guaviare o al Caguán. Me monto en un helicóptero y en 3 horas estoy hablando con Marulanda. ¡Permítalo!"
A su juicio "es una locura" plantear "rescates militares", por lo que pidió a Uribe aceptar el despeje "o zona humanitaria". "Venezuela ofrece la retaguardia de esa zona en la frontera. Estoy dispuesto a ubicar un campamento de paz aquí", propuso.
Justificó su negativa a calificar de terroristas a las FARC, diciendo: "Un terrorista no hace eso, poner en riesgo su propia gente para cumplir una palabra" y relató que mandó saludo al líder de las FARC, a través del comandante que entregó a las damas, con quien habló por teléfono. "Marulanda, estamos dispuestos a seguir conversando por la paz. Yo estuve echándole tiros a este palacio (Miraflores). Luego nos convencimos de que había que buscar el camino de la política", insistió. MLD