Tenía años que no pasaba un diciembre tan feliz
como el que pasó. Nunca olvidaré esos minutos cuando
la rectora Lucena se encadenó por radio y televisión
dando los resultados que ratificaron la democracia en Venezuela.
No fue fácil, pero lo logramos, y ello gracias a cada
venezolano que salió a votar de forma valiente y dijo
NO a la reforma.
Sin embargo, debemos seguir luchando. Preocuparía una
oposición limitada otra vez a los espacios mediáticos,
que olvide que para ganar es necesario construir una nueva
mayoría que comparta sueños y proyectos. Al mismo
tiempo, ha quedado claro que es necesaria la unidad, pero
no una vacía, sino en torno a valores y principios democráticos
comunes y compromiso con la gente. Por último, el menospreciado
trabajo de los partidos de organizar, formar y garantizar
un padrón electoral, una campaña y una movilización
fue capaz de llevar el voto a la urna y cuidarlo.
Este 2008 tenemos metas tan importantes como las del 2007.
Objetivos difíciles pero que no podemos evadir. Ninguna
es postergable, todas las tenemos que hacer de manera simultánea.
Aunque un nuevo pacto social es imprescindible, este no es
año para Constituyentes. El 2008 es para defender nuestras
comunidades, ciudades y estados, para salvar la descentralización
basada en el ciudadano. Conquistaremos espacios locales y
regionales en la vía de rescatar a Venezuela y devolverla
a los intereses del pueblo. Quienes creemos en la democracia,
debemos fortalecer y consolidar las organizaciones políticas
como columnas de ella. Los partidos políticos a construir
democracia interna, transparencia y conexión con el pueblo.
El movimiento estudiantil a organizarse de abajo hacia arriba,
los sindicatos a levantarse, las ONG´s a seguir creciendo
y el pueblo en general a participar y cuidar estos procesos.
Así no habrá ventajismo que valga.
Dirigente Juventud UNT - Estudiante UC
aeal2000@hotmail.com