Después de nueve años de gobierno, ya nos conocemos
"el tumbao". Chávez está en su fase "motolita".
¿Se acuerdan cuando con el Cristo en la mano pidió
perdón? Después vino la arremetida¿
Si algo sabe el líder es de tiempo y "por ahora". Repliegues
tácticos no más¿ Pero de allí a pensar
que estamos ante un nuevo escenario, con un Chávez dedicado
a gobernar en "pro" de todos, eso está por verse.
El 2007 no ha podido ser peor para el Comandante. La "guinda"
del desastre fue la fallida y nunca filmada "Operación
Emmanuel". Tan mal le ha ido que hasta escogió el nombre
del niño como bandera y fue precisamente la hipótesis
lanzada por Uribe sobre el menor, la que terminó de desmontarle
el parapeto. Al momento de escribir este artículo aún
se está a la espera de la prueba de ADN que compruebe
su identidad, pero si llega a ser el hijo de Clara Rojas y,
citamos al propio Chávez, "las FARC quedarían muy
mal a nivel internacional". Pero, ¿sería sólo
el grupo insurgente el que quedaría mal parado o quien
ha montado todo un show con todo y cineasta en un afán
insano de protagonismo en el que los irregulares lucen como
los buenos y el gobierno colombiano como los nefastos cachorros
del imperio?
Lo cierto es que estamos estrenando año con un supuesto
"nuevo" gabinete en el que hay demasiadas caras conocidas,
una Ley de Amnistía medio "chucuta" que deja por fuera
a mucha gente (entre ella a los comisarios Simonovis, Vivas
y Forero) y unas "erres" volteadas que prometen una "revisión
y una rectificación" pero dejan por fuera a la "R" principal
que aspira el venezolano como es la "RECONCILIACIÓN".
En ese sentido una amnistía general y no discriminatoria
hubiera sido un buen comienzo.
El "borrón y cuenta nueva" total no se dio, lo que se
siente en el ambiente es un afán de lograr titulares
a como dé lugar para cambiar otros que le son adversos.
Sacar el tema colombiano de la agenda, o la mortandad de diciembre
producto de la inseguridad, la inflación, el desabastecimiento,
la corrupción galopante y "enmaletada" y lo que el propio
Presidente califica como el "traspié" del 2 de diciembre.
La obsesión "socialista" no le dio sus frutos, mucho
menos el PSUV. Viene este año la gesta por las gobernaciones
y alcaldías y tiene a sus seguidores cayéndose a
dardos envenenados con liguita. Ya no habla de partido único
sino de una "gran plataforma" al estilo del Polo Patriótico.
Atrás quedó la amenaza de que quien no entre por
el redil del partido único "se le va el tren" y es poco
más o menos que "un traidor".
Chávez ha acusado los golpes que recibió en el
2007. Él sabe de repliegues tácticos. Que nadie
se llame a engaños. Ya este capítulo lo hemos visto.
Como diría Héctor Lavoe: "Periódico de ayer...".
mariaisabelparraga@gmail.com