MIGDALIS CAÑIZÁLEZ V.
EL UNIVERSAL
Los habitantes de los sectores populares y urbanizaciones del municipio Sucre, al hacer un balance de la gestión de la Alcaldía coinciden en que la inseguridad, deficiencia en salud y servicios públicos se han mantenido y "sólo se atienden cosas puntuales que poco benefician a un colectivo".
Un grupo de dirigentes vecinales de urbanizaciones como El Marqués Norte, la Miranda, La California Sur, Terrazas del Ávila y sectores populares como Maca y Caucagüita sostuvieron un encuentro para evaluar la gestión del mandatario municipal, José Vicente Rangel Ávalos.
En materia de inseguridad, que es el primer problema común, los representantes vecinales reconocen las limitaciones que tiene la Policía de Sucre en materia de equipos y personal. De allí que en el caso de las urbanizaciones han asumido los gastos de operación como en el caso de la Miranda, donde costearon los trabajos de reparación de una patrulla exclusiva para la urbanización, pero en los barrios no les queda otra que resguardarse a si mismo.
En su análisis, Julio Lander, representante de El Marqués Norte, afirma que "la gestión del gobierno local nosotros la vemos cada vez más ahogada en los problemas, porque no tienen una metodología de respuesta".
Mientras, Teresa Maggi, representante de la urbanización Miranda, comentó que "al no tener una capacidad de gerencia no se pueden notar buenos resultados en una gestión municipal. Lo que han arreglado son cosas puntuales, pero no hay una planificación para satisfacer las necesidades de las comunidades del municipio".
Ciro Rojas, dirigente vecinal del barrio Maca, puntualizó que problemas como la inseguridad, aseo urbano y la vialidad se han mantenido en el barrio a lo largo de 2007. "Desde hace dos años se cayó un muro en la calle La Línea y no hemos tenido respuesta de nadie y la gente debe pararse a las cuatro de la madrugada para poder llegar a las 7 de la mañana a Petare. Para mí, el alcalde Rangel está ponchao en su gestión".
Especificó que las misiones llegan sólo para "los chavistas, pero sólo para algunos".
Según denuncia, los ocho módulos del barrio adentro "los tienen como hotel, porque ya la gente del barrio ni siquiera va para allá." También comenta que desde el 2003 "estamos esperando la rehabilitación del hospital Pérez de León y ahora nos dicen que tiene problemas de estructura". Por su parte, para Soraida Vivas, de Caucagüita, el problema de nunca acabar son las fallas en el servicio de agua. "Llega una vez al mes y sólo por tres horas. Yo recuerdo que Chávez aportó 10 millardos de bolívares para la ampliación del embalse La Pereza y el dinero se perdió, mientras nosotros seguimos como camellos".