Tegucigalpa.- Por lo menos 504 menores de
23 años fueron muertos en el 2007 en Honduras con un
procedimiento similar a las ejecuciones de los grupos de exterminio
de la década de 1980, denunció hoy la organización
humanitaria estadounidense Casa Alianza.
"Unos 116 de las víctimas, equivalente al 23%, eran
menores de 18 años", dijo a la AP el director de Casa
Alianza, el español José Manuel Capellín.
Informó que "desde que en 1998 comenzamos a registrar
sistemáticamente el fenómeno de las ejecuciones,
al menos 3.993 niños, niñas y jóvenes han muerto
en nueve años en Honduras, hasta diciembre del año
pasado... y los patrones de tales muertes son similares".
Según Capellín, los cuerpos de los jóvenes
aparecen en la orillas de carreteras, matorrales o en parajes
solitarios con señales de torturas, las manos atadas
atrás y un disparo en la frente o nuca.
La mayoría de las víctimas pertenecían a comunidades
pobres.
"La mayor riqueza de Honduras son sus niños. Sin embargo,
no hacemos un verdadero esfuerzo por protegerlos... y estamos
como sociedad permitiendo que sean ellos aniquilados por sus
verdugos, que actúan en completa impunidad para cometer
sus crímenes", subrayó.
Capellín sostuvo que "Casa Alianza abriga la esperanza
que en el 2008 cambie la situación de violencia manifestada
a través de esas ejecuciones".
Las autoridades insisten en que esas acciones son consecuencia
de las disputas territoriales por el tráfico de drogas,
armas y personas entre las peligrosas pandillas Mara Salvatrucha
y La 18 que operan en Honduras desde 1997, y que agrupan a
unos 20.000 miembros.
El gobierno culpó en diciembre de 1993 a las fuerzas
armadas de asesinar entre 1979 y 1990 a 184 izquierdistas
por razones ideológicas.
En la lista figuran 105 hondureños, 39 nicaragüenses,
28 salvadoreños, cinco costarricenses, cuatro guatemaltecos,
dos norteamericanos, un ecuatoriano y un venezolano.
Las fuerzas armadas gobernaron Honduras durante 18 años
tras derrocar a tres presidentes civiles entre 1957 y 1972.
Abandonaron el poder en 1982.
Las estadísticas de Casa Alianza atribuyen el 88% de
las ejecuciones a desconocidos y el 12% a pandilleros.
Casa Alianza es una organización subsidiaria en Centroamérica
de Covenant House de Estados Unidos, considerada la mayor
proveedora de servicios a menores abandonados.