La superestructura de un Estado es como un esqueleto y la
infraestructura son los músculos que conectados a los
huesos mueven al país. Chávez ha logrado algo insólito
al destruir las estructuras del Estado y tratar de desmantelar
las que están en manos de los ciudadanos.
El resultado es el caos que hoy vivimos donde un país
rico esta lleno de miseria y potenciando la pobreza al exportar
los puestos de trabajo a otros países. El mejor ejemplo,
aunque no el único, es la situación alimentaria;
hace diez años, Venezuela producía cerca del 70%
de sus alimentos y hasta nos dábamos el lujo de exportar
algunos rubros, hoy importamos 70% y muchos alimentos presentan
deficiencias crónicas; la razón es muy simple, el
régimen se dedicó a desmontar el aparato productivo
aplicando el modelo socialista siglo XXI de la invasión
de tierras productivas y el estrangulamiento vía regulaciones
a las industrias.
Para superar la crisis, Chávez crea Mercal y en lugar
de poner al frente a gerentes probados, nombra operadores
políticos que escudan sus propias incapacidades y corruptelas,
en la ya consabida conspiración mediática.
Lo mismo ocurre en Pdvsa, que hace diez años producía
3.3 millones de barriles con un plan de llevar la producción
a 5 millones y ahora a duras penas produce 2.5 millones y
tiene que contratar miles de extranjeros cuando el país
cuenta con mas de veinte mil profesionales que fueron despedidos
al aplicarles el ácido revolucionario. Pdvsa está
quebrada y es un antro de corrupción que sólo se
mantiene por los altos precios del crudo. ¿A quién
se le ocurrió que Ramírez sabía algo de petróleo?
Su única calificación revolucionaria es ser familia
de Ilich Ramírez el "chacal". El colapso del caos vendrá
mas pronto que tarde. ¡Será!
seppel@cantv.net