Caracas.- Venezuela descartó hoy que
un miembro de la Dirección de los Servicios de Inteligencia
y Prevención (Disip) haya presionado al empresario venezolano-estadounidense,
Guido Alejandro Antonini Wilson para que no declarara sobre
el origen de los 800.000 dólares que le incautaron en
Argentina.
El ministro del Poder Popular de Interior y Justicia
(MIJ), Pedro Carreño, entrevistado por la AP rechazó
los informes de fiscales estadounidenses que refieren que
un efectivo de la Disip habría actuado en combinación
con tres empresarios venezolanos, arrestados en Miami, para
presionar a Antonini.
"El gobierno venezolano no tiene funcionario trabajando allí
(en el caso)", declaró Carreño.
El ministro insistió en que el "Estado venezolano no
ha tenido ningún tipo de intención de intermediar
(en el proceso), y menos aún en una decisión que
es del gobierno de los Estados Unidos".
El director de la Disip, general Henry Rangel Silva, también
negó que algún funcionario de ese cuerpo haya actuado
en el caso de Antonini Wilson.
El oficial dijo que acuerdo a las investigaciones adelantadas
por su despacho el venezolano Antonio José Canchica Gómez
"no es ningún funcionario de la Disip".
Canchica Gómez, quien está siendo solicitado por
Estados Unidos, ha sido mencionado en los informes judiciales
como una de las personas que colaboró con los empresarios
detenidos en Miami para coaccionar a Antonini.
Los venezolanos Moisés Román Majonica, Franklin
Durán, y Carlos Kauffmann; y el uruguayo Rodolfo Wanseele,
fueron capturados en Miami señalados de actuar como "agentes
de una potencia extranjera" para tratar de convencer a Antonini
que cambiara su versión sobre el origen del dinero que
le decomisaron.
Una corte federal negó la libertad bajo fianza a Durán,
Kauffmann, Román Majonica, y dejó salir a Wanseele
mientras se le sigue juicio.
Carreño manifestó que los empresarios ``nada tienen
que ver con las instituciones del Estado, menos aun con los
órganos de inteligencia, por lo tanto no forman parte
de la plantilla ni de la Disip, ni del DIM (Dirección
de Inteligencia Militar), ni del Cicpc)''.
Al ser consultado sobre las versiones que refieren que las
autoridades estadounidenses disponen de pruebas que demuestran
las presiones contra Antonini, el ministro dijo que "los Estados
Unidos podrán inventar sus coartadas para tratar de satanizar
y estigmatizar al comandante presidente (Hugo) Chávez",
pero aseguró que no tendrán éxito.
"Tal vez ellos (Estados Unidos) pudieran fabricar documentos",
agregó.
Carreño denunció que Washington está "tratando
de acusar" al gobierno de Chávez por el caso de la incautación
del dinero.
"No entendemos cómo este señor (Antonini) después
de ser un delincuente, entre comillas, o estar acusado de
un delito en Argentina, termina siendo protegido por el gobierno
de los Estados Unidos, termina siendo beneficiado por la justicia
norteamericana so pena entonces de acusar al gobierno venezolano",
añadió.
Los tres empresarios arrestados en Miami mantienen vínculos
comerciales con empresas estatales venezolanas, elemento que
ha sido utilizado por opositores para denunciar supuestas
relaciones entre los detenidos y el gobierno de Chávez.