Buenos Aires.- Un ex juez argentino admitió
que asesoró al empresario venezolano-estadounidense Guido
Antonini Wilson, luego de que la Justicia local pidió
a Estados Unidos su extradición para investigarlo por
el intento de ingresar ilegalmente unos 800.000 dólares
al país.
El ex magistrado Guillermo Ledesma reconoció que viajó
a Miami a fines de agosto para asesorar a Antonini Wilson
a pedido de un estudio jurídico venezolano, en una carta
enviada a medios de prensa de Buenos Aires y divulgada hoy,
reseñó AFP.
"Le señalé que era conveniente que no eludiera
la acción de la Justicia (argentina)", afirmó
Ledesma, que integró el Tribunal que juzgó y condenó
en 1985 a prisión perpetua a los jerarcas de la
sangrienta dictadura argentina (1976-83).
Ledesma hizo pública su vinculación con el caso
del maletín, luego de que la fiscalía de Estados
Unidos divulgara que el destino del dinero era la campaña
presidencial de la flamante mandataria argentina Cristina
Kirchner, de acuerdo a los dichos de un supuesto agente
del gobierno venezolano detenido días atrás.
El ex juez recomendó a Antonini Wilson presentarse en
Argentina durante una reunión de la que participaron
también otros dos venezolanos que están presos
acusados de ser agentes encubiertos del Gobierno de Venezuela
en Estados Unidos.
Pero la fiscalía estadounidense afirmó tener pruebas
de que en esa reunión realizada en un restaurante
de Miami, los dos venezolanos presionaron y amenazaron
a Antonini Wilson para que no divulgara que el destino de
los 800.000 dólares era la campaña de Kirchner.
"En honor a la verdad, debo decir que al menos en mi presencia,
no se habló del destino que tenían los fondos
que fueron secuestrados", dijo Ledesma.
Autoridades de la Aduana se incautaron de los 800.000 dólares
que Antonini Wilson intentó ingresar a inicios
de agosto, tras llegar al aeropuerto metropolitano de
Buenos Aires en un avión fletado por el gobierno argentino
junto a funcionarios argentinos y venezolanos.
El caso provocó un cimbronazo en los vínculos entre
Argentina y Estados Unidos, y la presidenta Kirchner
atribuyó las sospechas en su contra a una "operación
basura de la política internacional", mientras el Gobierno
estadounidense limitó el tema a un hecho judicial y destacó
las sólidas relaciones entre ambos países.
El escándalo estalló con la detención el martes
en Miami de tres venezolanos y un uruguayo, acusados
de ser agentes encubiertos de Venezuela y de accionar en el
caso del maletín.