COMUNICADO
Apenas a 48 horas de haberse iniciado una nueva operación
política del gobierno de los Estados Unidos de América
en contra de la República Bolivariana de Venezuela y
la República Argentina, ya comienza a comprobarse la
participación vulgar y descarada de agentes policiales
y judiciales estadounidenses en lo que constituye una peligrosa
maniobra contra dirigentes legítimos de naciones democráticas
de nuestro continente.
Al analizar las declaraciones de los agentes policiales y
judiciales del imperio, y compararlas con las de altos funcionarios
y legisladores afectos al actual gobierno norteamericano,
queda en evidencia ante la opinión pública internacional,
cómo se intenta articular una desesperada acción
político - judicial para frenar el avance de nuevos liderazgos
soberanos, independientes y dignos en América Latina
y el Caribe.
El día 9 de diciembre de 2007, Buenos Aires fue testigo
de la fundación del Banco del Sur, iniciativa de trascendencia
histórica que le permitirá a nuestros pueblos construir
un poder financiero autónomo y justo para garantizar
las inversiones que requiere el desarrollo económico
con justicia social e igualdad; acabando con décadas
de imposiciones neoliberales que, a través del Fondo
Monetario Internacional, entre otros, destrozaron la
estructura económica y la vida social de nuestros países.
Este paso gigantesco dado en Argentina, fue posible gracias
al triunfo democrático y legítimo de nuevos liderazgos
que han rescatado en términos concretos el legado de
unión, libertad e igualdad, de nuestros libertadores.
Sin embargo, los avances de los pueblos del sur no son tolerados
por la élite que gobierna los Estados Unidos de América,
que ha pretendido de mil maneras, a través del sabotaje
económico, golpes de Estado, campañas de guerra
psicológica y mediáticas; revertir la corriente
natural de nuestra historia contemporánea.
A esto se suma, ahora, una operación político -
judicial que calificamos de delincuencial, y cuyo único
fin es enlodar a dirigentes legítimos y a instituciones
democráticas de nuestros países.
Es precisamente desde el estado de Florida, donde reside
bajo protección expresa del gobierno norteamericano el
terrorista más criminal de nuestro continente, Luís
Posada Carriles, desde donde se ha ejecutado esta operación
que hoy denunciamos.
La República Bolivariana de Venezuela ratifica su repudio
a esta maniobra que el gobierno estadounidense pretende esconder
bajo la supuesta "independencia" del poder judicial y policial.
Por brutal que sea, esta campaña política y mediática
no logrará detener el proceso de consolidación de
los nuevos liderazgos patrióticos y democráticos
del continente. Por eso llamamos a la opinión pública,
a los liderazgos políticos y sociales de América
Latina y el Caribe y del mundo a enfrentar con decisión
y firmeza esta absurda conspiración.
La República Bolivariana de Venezuela ejercerá,
con la solidaridad de nuestros hermanos del mundo, todas las
acciones legales y políticas para denunciar y derrotar
esta nueva arremetida de la decadente administración
de George w. Bush en contra de nuestra patria.
La República Bolivariana de Venezuela manifiesta su
admiración a la respuesta transparente y digna de la
presidenta de la República Argentina, Cristina Fernández
de Kirchner, y le ratifica a la nación Argentina, toda
nuestra solidaridad para seguir juntos construyendo la nueva
época de unión de nuestros pueblos.
Caracas, 14 de diciembre de 2007