Buenos Aires.- El llamado "escándalo
del maletín" impactó en las relaciones de Argentina
con Estados Unidos y fortaleció los vínculos con
Venezuela, a juzgar por las primeras reacciones oficiales
en el país sudamericano.
La flamante presidenta, Cristina Fernández de Kirchner,
salió hoy a calificar duramente las revelaciones y los
datos hechos públicos por el gobierno de Estados Unidos
a través del juez federal Tom Mulvihill, asistente del
fiscal de Miami, quien afirmó que el dinero que transportaba
el 4 de agosto pasado el empresario estadounidense- venezolano
Guido Alejandro Antonini Wilson estaba destinado a la entonces
candidata presidencial.
Fernández arremetió duramente hoy contra Estados
Unidos, sin nombrarlo, y advirtió que no se va a dejar
presionar por lo que calificó una "operación basura",
difundió DPA.
La mandataria ratificó las buenas relaciones con Venezuela,
en particular, con el Mercosur y con todos los países
latinoamericanos en general. Reiteró su compromiso de
seguir trabajando fuertemente en la construcción del
Banco del Sur, que considera una "herramienta financiera alternativa
a las que sólo han causado dolor y tragedia social en
Latinoamérica".
Para Argentina, aparentemente las relaciones con Venezuela
y el Banco del Sur, que fue una propuesta original del presidente
Hugo Chávez, molestan a Estados Unidos y están por
detrás de toda esta historia "con personajes que parecen
salidos de películas o series americanas, donde nunca
se sabe cuánto es verdad y cuánto mentira", según
criticó Fernández de Kirchner.
Otros altos funcionarios argentinos cerraron filas hoy en
torno a esta posición en bloque, en defensa de la soberanía
del país y en contra de las acusaciones emanadas de Estados
Unidos.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, cuestionó
que el informe del Departamento de Justicia de los Estados
Unidos se dé a conocer "en la misma semana en que se
crea el Banco del Sur" y cuando Argentina expresa su "agradecimiento
al gobierno venezolano por la ayuda que dio" y además
"cuando la presidenta y el ex presidente (Néstor) Kirchner
deciden involucrarse en la solución del caso de Ingrid
Betancourt", en Colombia.
Fernández sí mencionó directamente a Estados
Unidos en sus declaraciones públicas de hoy y fue igualmente
duro en sus comentarios. "Que a los Estados Unidos, América
Latina les importa poco es algo que ya tenemos comprobado,
pero que su desprecio por la relación con Argentina parece
confirmarse día a día también es algo que estamos
corroborando. Me parece que esto no es que afecta a una presidenta,
afecta a la inteligencia argentina", dijo.
El ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández,
también fue categórico y calificó como "una
canallada" las acusaciones que involucran al gobierno de su
país con este escándalo.
Algunos funcionarios estadounidenses quieren "enlodar" al
país y a su presidenta dijo el ministro, que se cuidó
de apuntar directamente al gobierno de ese país.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, comentó
a su vez que "ahora parece que la Justicia de los Estados
Unidos quiere proteger a quienes en realidad deberían
extraditar".
Para Randazzo "está claro que la valija con el dinero
que llevaba Guido Antonini Wilson fue descubierta por autoridades
argentinas e investigado el caso por la Justicia" de su país.
Más allá del curso que tomen las investigaciones
y de cómo se resuelva, queda claro que el asunto debilita
las relaciones entre Argentina y Estados Unidos que, hasta
ahora, habían sido "correctas y respetuosas", según
dijo Néstor Kirchner, pocos días antes de dejar
su gobierno.
También es cierto que Kirchner siempre criticó
las relaciones "carnales" que impulsó Carlos Menem durante
sus dos períodos, entre 1989 y 1999 y las calificó
de "vergonzosas".
La presidenta parece dispuesta a ir más lejos al afirmar
hoy: "Argentina nunca necesitó que le enseñaran
quienes deben ser los amigos, como nosotros tampoco decimos
quienes deben ser los amigos de otros países".