ANA MARÍA PÉREZ
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Yare.- Sólo unos meses se mantuvo operativo el
colector construido en una planta de tratamiento de aguas
negras de El Paují, en el municipio Simón Bolívar.
La obra, que presentó defectos de construcción,
libró sólo temporalmente a siete mil familias de
esta comunidad de los malos olores y enfermedades causadas
por la acumulación de cloacas cerca de sus viviendas.
Mónica Garcés, una de las vecinas de El Paují
cuya vivienda colinda con la estructura de la planta de tratamiento,
manifestó que la construcción del colector, llevada
a cabo por la Alcaldía de Yare hace apenas un año,
sólo renovó los problemas de contaminación.
"La tubería que fue aducida para desagüar la planta
de tratamiento no cuenta con la capacidad para permitir el
paso de agua y por ello ahora las cloacas ya no están
en la planta, como antes, sino que corren libremente por los
terrenos que colindan con nuestras viviendas", indicó
Garcés.
Las siete mil familias de la comunidad de El Paují soportaron
por más de diez años los olores fétidos y la
contaminación que la planta de tratamiento generaba,
sin que ninguna autoridad municipal o regional moviera un
dedo para poner coto al asunto. Los pobladores, especialmente
los niños, sufrieron las consecuencias de la desidia
gubernamental en carne propia, pues muchos presentaron cuadros
epidemiológicos de hepatitis, tuberculosis, bacterias
resistentes alojadas en el estómago, así como dermatitis
severas y diversas enfermedades crónicas relacionadas
con el foco de contaminación.
Isabel de Carranza, otra de las vecinas afectadas de El Paují,
aseguró que el mal olor ha retornado a sus hogares, luego
de "seis meses de vacaciones". "En la noche, la fetidez de
la planta de tratamiento, aunada a la de una parcela cercana
en la que se cría ganado vacuno, hace que la estadía
en nuestras viviendas sea insoportable", describió.
Carmen Sandoval, otra de las residentes afectadas, manifestó
su temor porque junto a la contaminación regresen los
problemas de salud "Mi hijo tuvo una bacteria alojada en el
estómago cuando tenía sólo un año y estuvo
a punto de morir. Hoy aún sigue bajo observación
médica y tengo miedo de que vuelva a enfermarse, por
estar sometido nuevamente al foco de contaminación que
le enfermó", determinó.
Garcés, Carranza y Sandoval aseguraron que la obstrucción
del colector ha sido denunciado a la Alcaldía, pero en
seis meses el asunto no ha recibido atención alguna.
Clamaron a las autoridades que tomen en cuenta el problema
e intenten resolverlo, pues no desean pasar Navidad rodeados
de malos olores.
Colector no tiene ni un año
Según se pudo conocer, la obra de la red colectora de
aguas negras para El Paují fue anunciado en octubre de
2005 por el entonces director municipal de Desarrollo Endógeno
y Planificación de la Alcaldía de Yare, Carlos Lara,
quien detalló que los trabajos fueron previamente estudiados
en conjunto con Hidrocapital.
La empresa Odi Raf asistió técnicamente la construcción
de la red, que se llevó a cabo en cogestión con
la comunidad, a un costo de 65 millones de bolívares,
recursos provenientes del programa de emergencia para la generación
de empleo Plan Hallaca 2005.
La red colectora se extendió desde el sector El Paují
hasta conectar con un colector ubicado en las postrimerías
del estadio Cipriano Machado, del casco central del poblado
de Yare, y requirió de la limpieza del cauce de la quebrada
La Candelaria, para eliminar los tapones de maleza y desperdicios
que, en su momento, provocaron el colapso de dicha planta
de tratamiento.