MARÍA LILIBETH DA CORTE
EL UNIVERSAL
Por tercer día consecutivo la derrota de su propuesta
de reforma constitucional fue el tema central del discurso
del presidente Hugo Chávez. Confesó que aún
"busca la respuesta de lo que realmente pasó el 2 de
diciembre" e instó a sus seguidores a hacer lo mismo.
"Los mirandinos y caraqueños están en deuda conmigo,
aquí la tengo anotada en mi agenda. Vamos a ver si me
la pagan o no", dijo en tono de reproche el mandatario, para
luego felicitar a los estados donde fue aprobada su propuesta.
"Allí se impuso la voz del pueblo. No se dejó confundir
ni atemorizar. Ni tuvieron que ver con nada ni nadie ni con
lluvia ni con viento. Los verdaderos revolucionarios no se
paran ante nada", destacó, para luego recordar que sin
reforma su mandato termina en el 2013, lo que ocasionó
que el público exclamara "¡noooooo!" y que Chávez
intensificara el regaño a los abstencionistas de sus
filas.
"Sí, me voy (...) .Una cosa son los gritos y otra es
la realidad. No se aprobó la reforma, así que me
tengo que ir del gobierno en el año 2013. Yo trabajaré
sin descanso hasta el último día", señaló
Chávez en el Poliedrito de Caracas, en el acto de graduacion
de bolivianos y malienses integrantes de la Misión Che
Guevara Internacional.
"Por más que griten, la verdad es la verdad, el Sí
se perdió. ¡Anótenlo! Se perdió en los barrios,
millones que no fueron a votar, ustedes podrán decir
lo que quieran, pero no tienen excusa, falta de conciencia
por la patria, un revolucionario no busca excusa'', insistió
el mandatario evidentemente molesto, para luego mofarse de
las eventuales excusas esgrimidas para abstenerse: "Después
empiezan que a mí no me gusta el alcalde. ¿Qué
tiene el alcalde que ver con esto? No tiene nada que ver ni
el alcalde ni el gobernador, esas son excusas de los débiles,
de los cobardes y los flojos, de los que tienen faltan de
conciencia".
"El que venga a decirme a mí a estas alturas, después
de 9 años de revolución, que no fue a votar porque
no le llegó la beca a tiempo, porque su hija no consiguió
cupo en la Universidad Bolivariana, no le dan el crédito,
o tiene 3 años esperando una vivienda; el que diga eso,
yo prefiero que se pase para la oposición, porque el
que lo diga no es un revolucionario. Si al final yo me quedara
con 4 verdaderos revolucionarios, ¡bienvenidos! Prefiero y
quiero verdaderos revolucionarios, y no revolucionarios de
pacotilla, que seamos capaces de abandonar nuestros intereses
particulares", dijo.
Chávez acusó "al imperio norteamericano", a quien
califica como su "verdadero adversario y no a los pitiyanquis
de aquí", de chantajear al pueblo al hacerle creer que
el triunfo de la revolución era el inicio de la violencia.
"Si el pueblo se atemoriza, se deja engatusar y si los dirigentes
revolucionarios perdemos el rumbo y no somos capaces de conducir
el potro de la revolución, todo estaría perdido.
¡Anótenlo! Yo se los estaré recordando todos los
días, porque no se trata de Chávez, se trata de
la Patria y del futuro de nuestros hijos y nietos".
Seguidamente dibujó el escenario que le espera al pueblo
sin él. "Alguien cree que los bancos comunales seguirían
existiendo ¡Bancos comunales! Peinilla, plan y machete para
el pueblo, plomo. Eso es lo que le esperaría al pueblo.
Por cien años más persecución, violencia, racismo,
atropello y miseria", alertó.
Mientras en su discurso destacaba "la celebración del
jefe del imperio, el presidente de Estados Unidos (George
Bush) por el triunfo del No y cómo han surgido verdaderos
muertos políticos, como caimanes (...) para devorarse
otra vez al pueblo", alguien del público señaló
a los ministros como culpables de la derrota, lo que encendió
nuevamente el verbo presidencial.
"Es muy fácil que tú vengas a gritar ahora que
los ministros también. ¡No! Los ministros los nombré
yo, ¿soy yo el responsable de la falla o no de los ministros?
¡Soy yo, grítame a mí, entonces, soy yo el responsable,
yo asumo mi responsabilidad!", aceptó Chávez, para
luego pedir que "antes de criticar la paja en el ojo ajeno
miren la viga que tienen en el suyo por falta de conciencia,
coraje y dignidad revolucionaria".
Amenazó a sus seguidores con irse un mes de vacaciones,
a Mali o al desierto de Arabia Saudita, para que sientan de
una vez lo que les espera. "(La reforma)
Es mucho más importante que una alcaldía, que un
banco comunal, el que no lo vea así es porque todavía
no tiene la conciencia de la batalla. Estamos luchando contra
el imperio de EEUU y su afan de convertirnos de nuevo en una
colonia".
Una vez más redujo el escenario entre su opción
y su par de EEUU: "El que votó por el No votó por
Bush "y los que dicen que son chavistas y no fueron a votar
(...) permitieron que ganara George Bush esta batalla, pero
no nos ganará la guerra. Venceremos".