Al mediodía del domingo todo indicaba que el evento
electoral número 11 de los últimos 9 años no
traería sorpresas desagradables para el presidente Chávez,
acostumbrado a ganar cuanta elección se ha hecho con
márgenes indiscutibles. Había confianza en la movilización
final basada en la estructura del PSUV, aunque se intuía
gracias a las encuestas hechas en los días previos al
referendo, que esta vez la victoria no sería tan holgada
y que las intenciones de voto del Sí y el No estaban
parejas.
El chavismo no contaba con el repunte de la tarde de la oposición
y tampoco con su propia desmovilización. Fuentes oficiales
relataron que a las 3:00 pm la Dirección de Inteligencia
Militar (DIM) le presentó un Exit Poll al Presidente
con resultados adversos a la propuesta de reforma. Las alarmas
se encendieron en Fuerte Tiuna donde el mandatario y parte
del Comando Zamora, como el presidente de Fedeindustria Miguel
Pérez Abad, José Albornoz, Diosdado Cabello, entre
otros, esperaban las primeras cifras. Muy molesto el Presidente
apenas hacía comentarios. Dejó claro que el Comando
Zamora lo había engañado al no hacerle ver la realidad.
También culpó del fracaso a la Asamblea Nacional.
"Me mintieron", alcanzó a decir el Presidente quien finalmente,
ya entrada la noche, se negó a aceptar los resultados
hasta tanto no estuvieran escrutadas 100% de las actas en
el Poder Electoral.
Fue entonces cuando integrantes del Comando Estratégico
Operacional de la FAN, entre ellos Jesús González
González, aconsejaron al Presidente aceptar los resultados
inmediatamente, pues si esperaban 4 días, tiempo que
calculaban tardarían los cálculos totales del CNE,
podría ocurrir un baño de sangre. Chávez fue
convencido por un técnico del Poder Electoral quien le
explicó con los números en la mano que los resultados
eran "irreversibles". SCD