Washington.- El tratado de libre comercio
(TLC) de Estados Unidos con Perú "será aprobado"
por el Senado, declaró hoy el presidente del Comité
de Finanzas, Max Baucus.
Baucus dijo, sin embargo, que no tenía una fecha exacta
en que el acuerdo pasaría a debate y votación, aunque
indicó que "posiblemente" ocurra antes del 12 de diciembre,
indicó AP.
El senador demócrata por Montana formuló sus comentarios
a reporteros a la salida de la presentación de un libro
del economista Edward Gresser sobre economía global y
comercio en el Instituto de Política Progresista (Progressive
Policy Institute o PPI), una organización de tendencia
liberal.
El 12 de diciembre se cumplen los 15 días del calendario
legislativo para que el Senado proceda a la votación
del tratado luego de haberlo recibido ya aprobado por la Cámara
de Representantes, según la ley de promoción del
comercio o "fast track" bajo la cual fue negociado el TLC
peruano. La cámara baja votó favorablemente 285-132
el 8 de octubre.
El fast track evita que el proyecto sea enmendado por el
Congreso y limita a éste a votar solamente por el paquete
en su conjunto. Todo el proceso de aprobación o rechazo
debe durar 45 días del calendario legislativo desde el
momento en que el presidente de turno envía al Congreso
el correspondiente proyecto de implementación del acuerdo.
David Lemur, ex negociador y asesor especial del gobierno
de Lima en asuntos del tratado comercial, ha dicho que espera
que el debate en el Senado ocurra la próxima semana.
El comentario de Baucus, uno de los senadores de la mayoría
demócrata más influyentes en el Congreso, es un
firme indicio de que el tratado peruano se convertirá
en el primero que concluye su proceso legislativo de entre
los cuatro que estaban pendientes y que completan Colombia,
Panamá y Corea del Sur.
Dresser, director de proyectos de PPI, dijo en su disertación
que el gobierno conservador del presidente George W. Bush
estaba en "lo correcto" al sostener que los TLCs con países
latinoamericanos eran un medio efectivo para contener el avance
del populismo en la región.
"Creo que es bueno para ese propósito, es bueno para
esos países y para nosotros", dijo.
Empero, indicó que el hecho de se haya procedido negociar
un acuerdo bilateral con cada país y no uno con toda
la región, como era el plan inicial, "ha puesto una enorme
presión en el Congreso que se ha visto obligado a atender
prácticamente un acuerdo o más por año... lo
cual hace el trabajo difícil".