Bogotá.- El gobierno colombiano ratificó
hoy su decisión de concluir la mediación del
presidente Hugo Chávez para un canje en Colombia
de secuestrados por rebeldes presos, al tiempo que dijo que
seguirá buscando el intercambio por una vía "discreta".
"Preferimos la discreción, el trabajo interno y persistente
porque la liberación de todos los secuestrados y
el logro de una solución humanitaria y definitiva
es un objetivo central del gobierno", aseguró el alto
Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, en una conferencia
de prensa.
"Quiero resaltar que la decisión tomada por el presidente
de la República (Alvaro Uribe) en ningún momento
debe ser entendida por los familiares o la opinión
pública como un cambio en nuestro propósito para
lograr la liberación de los secuestrados", añadió.
"Nosotros realmente continuaremos haciendo lo que hemos hecho,
esfuerzos permanentes por liberar a los secuestrados",
señaló Restrepo al ratificar la decisión
adoptada la víspera en torno a la participación
del mandatario venezolano en los esfuerzos para el canje,
reseñó AFP.
Fallas del método
El gobierno colombiano expresó las "fallas de método"
y "falta" de discreción que encontró en la
gestión de mediación del mandatario Hugo Chávez
en la búsqueda de un canje.
"Hoy conversé con el canciller Maduro. Le comenté nuestro
punto de vista; cómo éste asunto había quedado
claro en Santiago de Chile y cómo también
de alguna forma en este esfuerzo conjunto había habido fallas
de método", señaló el comisionado de paz, Luis
Carlos Restrepo.
Según el funcionario, en su conversación con Maduro
le dejó claro que "en muchas ocasiones no se tuvo
el orden ni la precaución necesaria para manejar
estos temas con la discreción debida".
"El presidente Chávez se comprometió y de manera
pública pudimos constatar su esfuerzo pero reitero,
el comunicado emitido ayer por el presidente (Uribe) es
muy claro, muy preciso, no da lugar a equívocos y en
mi condición de funcionario debo atenerme a seguir
ese lineamiento", puntualizó.
La noche del miércoles, Uribe dio por terminada abruptamente
la intervención de Chávez, iniciada el 31
de agosto a pedido de Bogotá, en rechazo a una
llamada telefónica que el presidente venezolano realizó
al comandante del Ejército colombiano, general
Mario Montoya, para interrogarlo sobre secuestrados
de las FARC, según un comunicado.